En un partido con todos los condimentos, el Millonario venció 2-1 a Carabobo sobre la hora. Terminó con un jugador de campo bajo los tres palos y quedó a un paso de los octavos en la Sudamericana.
River se trajo de Venezuela mucho más que tres puntos; se trajo una de esas historias que alimentan la mística copera. Por la cuarta fecha del Grupo H, el equipo de Núñez derrotó 2-1 a Carabobo en un encuentro que pasó por todos los estados de ánimo y terminó de la forma más inesperada.
El inicio fue favorable para el conjunto argentino, que mostró superioridad y tuvo la chance de abrir el marcador desde los doce pasos. Sin embargo, el arquero Lucas Bruera se vistió de héroe al contenerle el penal a Juan Fernando Quintero. Antes del descanso, el panorama se aclaró para la visita con la expulsión de Edson Castillo en el local.
Drama, rojas y guantes
En el complemento, Maximiliano Meza puso el 1-0 y parecía que River encaminaba el trámite. Pero el «Millonario» se relajó, Carabobo encontró un penal que Matías Núñez cambió por gol y el partido se rompió. En los minutos finales, la expulsión de Santiago Beltrán dejó a River sin arquero y sin ventanas de cambios disponibles.
Fue allí cuando Matías Viña se calzó los guantes para aguantar el empate en el último suspiro. Pero el destino tenía una carta más: una patriada del ingresado Maxi Salas terminó en un golazo que desató la euforia y selló el 2-1 definitivo.
Un paso clave
Con esta victoria, River lidera con comodidad su zona:
River Plate: 10 pts.
Carabobo: 6 pts.
Bragantino: 6 pts.
Blooming: 1 pts.
El próximo compromiso internacional será el miércoles 20 de mayo, cuando reciba a Bragantino en el Monumental para sellar la clasificación. No obstante, el mundo River no tiene descanso: este domingo se medirá ante San Lorenzo por los octavos de final del torneo Apertura.






