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REGANTES RECHAZAN EL RECORTE DE AGUA

REGANTES RECHAZAN EL RECORTE DE AGUA

Productores cuestionan la decisión de reducir el volumen de riego de 700 a 630 hectómetros cúbicos. Afirman que la medida altera la planificación de la temporada y advierten sobre posibles pérdidas económicas.

El conflicto por la disponibilidad de agua para riego volvió a escalar en San Juan luego de que productores del este provincial manifestaran su rechazo a la decisión del Departamento de Hidráulica de reducir el volumen previsto para la temporada agrícola. La medida implica un recorte de 70 hectómetros cúbicos (hm³), al pasar de 700 hm³ originalmente previstos a 630 hm³, lo que generó preocupación entre regantes y entidades del sector.

Desde las juntas de riego y asociaciones de productores advierten que la modificación se conoció cuando la campaña agrícola ya estaba en marcha. Según sostienen, gran parte de la planificación productiva —desde la cosecha hasta la siembra de cultivos de invierno— se organizó en función del volumen de agua inicialmente anunciado.

La situación impacta en un momento clave del calendario agrícola. Mientras los viñateros aún atraviesan la etapa final de la cosecha, otros sectores como chacareros, semilleros, productores de ajo y tomate comienzan a preparar la siembra invernal, actividades que dependen directamente del riego para sostener los cultivos.

Un cambio que altera la temporada

El sector productivo sostiene que el recorte complica la organización de los riegos y genera incertidumbre en el campo. Los productores aseguran que los 70 hm³ adicionales permitirían completar la temporada con mayor previsibilidad y sostener la actividad en los meses finales del ciclo agrícola.

Actualmente, los embalses provinciales almacenan alrededor de 628 hm³, mientras que cerca de 580 hm³ son considerados reserva técnica o “agua muerta” en los diques, volumen que —según Hidráulica— no puede utilizarse para no comprometer la seguridad del sistema.

Para muchos regantes, el debate se centra en el equilibrio entre resguardar las reservas y garantizar la actividad productiva en una provincia donde la agricultura depende casi exclusivamente del riego artificial.

Menos nieve y menor caudal

Desde el Gobierno provincial explican que el ajuste responde a un escenario climático adverso. El río San Juan registra actualmente caudales de entre 25 y 26 metros cúbicos por segundo, muy por debajo de los más de 60 m³/s registrados el año pasado y lejos de los picos de 80 m³/s observados durante la temporada anterior.

La principal causa es la escasez de nieve en la cordillera, lo que redujo el aporte de deshielo al sistema hídrico provincial. Ante este panorama, las autoridades sostienen que la reducción del volumen de riego busca preservar reservas en los diques y garantizar el abastecimiento en los próximos meses.

Impacto económico en el campo

Para el sector agrícola, la disponibilidad de agua es un factor determinante para la economía regional. En departamentos productivos del este sanjuanino, la continuidad de cultivos clave depende directamente del acceso al riego.

Productores señalan que la extensión de la cosecha de uva y las demoras en la recepción en bodegas ya generan dificultades logísticas, a lo que ahora se suma la incertidumbre sobre el suministro de agua.

El escenario abre un nuevo foco de tensión entre el sector productivo y la gestión hídrica provincial. Con la campaña agrícola todavía en curso y la variabilidad climática como telón de fondo, el debate por la distribución del agua vuelve a instalarse como uno de los principales desafíos económicos y productivos de San Juan.