La medianoche del 20 de julio de 2025 marcó un quiebre en la vida de Pedro Andrés Lara. El joven se encontraba sobre la avenida 25 de Mayo, frente a las piletas de OSSE en San José de Jáchal, intentando encender su motocicleta cuando fue abordado por Ali Ángel Ricardo Jofré Hernández y Naim Rodrigo Jofré Hernández. En ese instante, los hermanos desataron un ataque de una violencia extrema para intentar quitarle el rodado.
Los agresores no tuvieron piedad y se abalanzaron sobre la víctima para quitarle su propio casco y usarlo como arma. Lo golpearon reiteradamente en la cabeza y el rostro hasta dejarlo inconsciente en el suelo. Como consecuencia de la brutalidad del encuentro, Lara sufrió heridas de gravedad y perdió varias de sus piezas dentales. A pesar del ensañamiento, los delincuentes no lograron hacer arrancar la moto y terminaron abandonándola en las cercanías del Vivero Municipal antes de escapar.
El caso fue tramitado en la Unidad Fiscal del Norte bajo la labor del fiscal Gastón Mateo Salvio y la ayudante fiscal Gabriela Chiffel. Durante un juicio abreviado, se resolvió modificar la calificación legal original de robo agravado a lesiones graves, tras un acuerdo alcanzado entre el Ministerio Público Fiscal y la defensa de los imputados.
Las consecuencias legales para los hermanos Jofré Hernández fueron diferentes según sus antecedentes. Ali Ángel Ricardo recibió una condena de dos años y seis meses de prisión de cumplimiento condicional, quedando sujeto a reglas de conducta por tres años que incluyen la prohibición de contacto con Lara. Por su parte, Naim Rodrigo fue sentenciado a dos años y seis meses de prisión efectiva. Debido a una condena previa que databa de abril de 2025, el tribunal unificó las penas y estableció un castigo único de tres años de prisión de cumplimiento efectivo en el Servicio Penitenciario Provincial.






