Bomberos advirtió que la mayoría de los siniestros en viviendas está vinculada a fallas eléctricas y al uso de sistemas de calefacción. El contexto económico impulsa prácticas de mayor riesgo para combatir las bajas temperaturas.
Los incendios en viviendas mantienen una tendencia creciente en San Juan y preocupan a las autoridades. En lo que va de 2026, la Dirección de Bomberos de la Policía ya intervino en 275 incendios domiciliarios, una cifra que equivale a más de la mitad de los 507 casos registrados durante todo 2025.
El dato fue confirmado por el jefe de la Dirección de Bomberos, comisario mayor Rubén Castro, quien explicó que entre el 90% y el 95% de los incendios en viviendas tienen origen en cortocircuitos o instalaciones eléctricas deficientes, una situación que se agrava durante el invierno por la mayor demanda de calefacción.
En términos generales, Bomberos realizó 1.488 intervenciones durante el primer semestre del año, frente a las 3.500 asistencias registradas en todo 2025. En paralelo, los incendios forestales también mantienen una alta incidencia, con 564 intervenciones en lo que va del año, mientras que el año pasado se contabilizaron 1.928.
Según explicó Castro, el deterioro de la situación económica también influye en el incremento del riesgo. Muchas familias optan por calefaccionarse con leña, carbón o braseros para reducir el costo de las tarifas, una decisión que incrementa las probabilidades de incendios e intoxicaciones por monóxido de carbono.
Dos episodios recientes reflejan ese escenario. En Rivadavia, una vivienda estuvo a punto de incendiarse cuando el caño de una estufa a leña transmitió calor al techo construido con palos y cañas. En Villa Obrera, en tanto, tres niños de 9 años, 3 años y 4 meses sufrieron una intoxicación por monóxido de carbono debido al uso inadecuado de un brasero.
Desde Bomberos también advirtieron sobre prácticas frecuentes que aumentan el peligro dentro de los hogares. Entre ellas, tapar las rejillas de ventilación para impedir el ingreso de aire frío o utilizar estufas y calefactores para secar ropa, lo que puede provocar sobrecalentamientos e incendios, especialmente durante la noche.
Como medida preventiva, el organismo recomendó no obstruir las ventilaciones, mantener una adecuada circulación de aire en los ambientes y realizar la instalación o revisión de los artefactos a gas únicamente con gasistas matriculados. Además, aconsejó priorizar equipos de tiro balanceado y acudir de inmediato a un centro de salud ante síntomas como mareos, náuseas o dolor de cabeza, que pueden indicar una intoxicación por monóxido de carbono.
Con la continuidad de las bajas temperaturas y un mayor uso de sistemas de calefacción, las autoridades anticipan que las tareas de prevención serán clave para evitar que la estadística de incendios domésticos siga en aumento durante el invierno.






