De acuerdo con fuentes policiales, una mujer de 27 años llegó desesperada hasta la Comisaría 24ª con su hija en brazos, explicando que la pequeña estaba jugando con el juguete cuando este se rompió y una de las piezas fue ingerida accidentalmente, provocándole una obstrucción que le impedía respirar con normalidad.
La madre intentó retirar el objeto con sus manos, pero en el intento terminó empujándolo aún más hacia el interior de la garganta, por lo que decidió salir rápidamente en busca de ayuda y acudir a la dependencia policial.
Ante la gravedad de la situación, el Oficial Ayudante Marcos Agüero comenzó a practicar maniobras de Heimlich para intentar liberar las vías respiratorias de la menor. Luego se sumó la Cabo Jesica Álvarez, quien continuó con la asistencia hasta lograr que la bebé expulsara la pieza del juguete que le impedía respirar.
Tras estabilizarla, los efectivos trasladaron de inmediato a la niña al Centro de Adiestramiento Dr. René Favaloro en un móvil policial. El operativo fue realizado con la colaboración del agente David Irrazabal, quien conducía el vehículo, y la agente Melina Carrizo, integrante de la patrulla.
Una vez en el centro de salud, los profesionales médicos examinaron a la bebé y dispusieron que quedara en observación para controlar su evolución y verificar la correcta eliminación del material ingerido.





