La principal exportadora de vino del país desmintió problemas financieros y aseguró que mantiene pagos al día y finanzas saludables en medio de la crisis del sector.
El Grupo Peñaflor, líder de la industria vitivinícola argentina, salió a desmentir versiones que señalaban presuntos problemas financieros en la compañía y aseguró que mantiene una situación económica sólida y el cumplimiento normal de todos sus compromisos.
Desde la empresa afirmaron que no atraviesan una crisis ni han interrumpido su cadena de pagos, y que continúan realizando pagos en tiempo y forma a productores de uva, proveedores, entidades financieras y colaboradores.
“Nuestras finanzas se encuentran saludables, en línea con los estándares de una compañía líder, diversificada y con fuerte perfil exportador”, indicaron fuentes del grupo al rechazar las versiones que circularon en los últimos días.
Peñaflor es actualmente el principal exportador de vino embotellado de Argentina y el mayor productor de Malbec del mundo, con exportaciones cercanas a US$200 millones anuales y presencia comercial en más de 95 países.
Su modelo de negocios combina ingresos en moneda local y divisas, lo que le permite amortiguar los efectos del contexto económico argentino y de la volatilidad del mercado interno.
La compañía también confirmó que no hay cambios en su estrategia de largo plazo y que continúa ejecutando su plan de inversiones en el país, con proyectos destinados a ampliar su capacidad operativa y fortalecer su presencia en los mercados internacionales.
El grupo mantiene además operaciones y viñedos en la provincia de San Juan, particularmente en el departamento San Martín, junto con otras zonas vitivinícolas como Pedernal, San Isidro, La Puntilla y 9 de Julio, lo que lo convierte en un actor relevante dentro de la producción local.
Los rumores sobre su situación financiera se producen en un momento complejo para la vitivinicultura argentina. En los últimos meses, varias bodegas reconocieron dificultades por la caída del consumo interno, el aumento de costos y la pérdida de competitividad externa, factores que obligaron a algunas empresas a iniciar procesos de reorganización financiera.
En ese escenario, Peñaflor busca despejar incertidumbres en el mercado y sostener su posicionamiento como uno de los grupos vitivinícolas más importantes del mundo, en un sector que atraviesa una etapa de fuerte ajuste y redefinición estratégica.





