La planta de galletitas de Albardón frenó su producción durante una semana por acumulación de stock. Desde el gremio descartan despidos y apuestan a una reactivación.
La histórica fábrica de galletitas de Albardón suspendió su producción durante una semana y otorgó vacaciones al personal debido a un fuerte sobrestock de mercadería que no logra comercializarse en el mercado.
La medida comenzó a regir el lunes 4 de mayo y alcanza a todo el plantel de trabajadores de la planta, que actualmente supera los 290 empleados.
Desde el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), el secretario general Germán Orlando Manrique descartó despidos y explicó que la decisión responde exclusivamente a una saturación de productos terminados dentro de la fábrica.
“Tienen lleno el establecimiento de galletas y no las pueden vender. No pueden seguir produciendo porque no tienen lugar adentro del establecimiento para seguir”, sostuvo el dirigente sindical.
Según indicó, la empresa decidió otorgar una semana de vacaciones anticipadas para intentar liberar stock y reorganizar la actividad productiva. En paralelo, aprovecharán el receso para realizar tareas de mantenimiento y mejoras en las maquinarias.
La planta atraviesa además un proceso de reestructuración desde que fue adquirida en enero por el empresario Juan Carlos Crovella, tras la salida de Tía Maruca y Argensan Food.
Desde el Gobierno provincial también siguieron de cerca la situación. El secretario de Industria, Alejandro Martín, aseguró que la nueva administración logró regularizar pagos salariales atrasados y trabaja en una etapa de “reingeniería” para estabilizar el funcionamiento de la empresa.
“La nueva gestión apunta a profesionalizar procesos y recuperar previsibilidad”, afirmó el funcionario.
El caso refleja el impacto que la caída del consumo y las dificultades comerciales generan sobre la industria alimenticia regional, incluso en sectores históricamente vinculados al mercado masivo.
Tanto el gremio como la empresa confían en que durante los próximos días pueda destrabarse la salida de mercadería y normalizarse la producción. De no revertirse la acumulación de stock, la situación podría profundizar la incertidumbre sobre una de las plantas alimenticias más importantes del departamento Albardón.





