YPF aplicó un nuevo ajuste del 1% en todo el país y ratificó el esquema para amortiguar el impacto internacional del petróleo. En San Juan, la suba ya se reflejó en los surtidores.
YPF implementó un nuevo aumento en los combustibles y los precios ya se actualizaron en las estaciones de servicio de San Juan. El incremento fue del 1% promedio y representa una suba cercana a $19 por litro en algunos productos.
Con la actualización, la nafta Súper pasó a costar $2.138, mientras que la Infinia quedó en $2.328. En tanto, el Diesel 500 se ubicó en $2.241 y la Infinia Diesel alcanzó los $2.418.
La medida fue confirmada por el presidente de YPF, Horacio Marín, quien además anunció la continuidad del sistema de “buffer de precios”, un mecanismo que busca evitar que las variaciones bruscas del precio internacional del petróleo impacten de manera inmediata sobre el consumidor argentino.
Según explicó el titular de la petrolera estatal, el esquema seguirá vigente al menos por otros 45 días. Durante ese período, YPF absorberá parte del aumento derivado de la volatilidad del barril Brent, aunque otras variables que integran el precio final seguirán ajustándose normalmente.
El sistema contempla además una “cuenta compensadora”, mediante la cual la empresa podrá recuperar más adelante los ingresos resignados por no trasladar completamente las subas internacionales al surtidor.
En paralelo, Marín ratificó la continuidad del modelo de “micropricing”, una modalidad que permite modificar precios según región, horarios y demanda. El objetivo, indicaron desde la compañía, es mejorar márgenes de rentabilidad y optimizar el funcionamiento comercial de las estaciones de servicio.
El contexto internacional continúa siendo uno de los principales factores de presión sobre el mercado energético. La escalada de tensión en Medio Oriente y las complicaciones en el estrecho de Ormuz —por donde circula cerca del 20% del petróleo y gas mundial— impulsaron nuevas subas del barril en las últimas semanas.
Desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán, el aumento acumulado de los combustibles en Argentina ronda el 25%, en un escenario marcado por volatilidad internacional, mayores costos logísticos y restricciones marítimas.
La nueva suba vuelve a impactar sobre el costo del transporte, la logística y la actividad económica cotidiana, en un contexto donde los combustibles siguen funcionando como una de las variables más sensibles de la inflación argentina.





