El Gobierno negoció cambios clave y abrió el debate en el Senado con expectativa de un extenso tratamiento.
El Gobierno nacional intenta este miércoles avanzar con la media sanción de la reforma laboral en el Senado, luego de aceptar modificaciones sustanciales al proyecto original para asegurar los votos necesarios. La sesión comenzó pasadas las 11, con 38 senadores presentes, y se prevé un debate que podría extenderse hasta la noche.
El oficialismo, encabezado por La Libertad Avanza (LLA), logró el quórum con el acompañamiento de Pro, la UCR y aliados provinciales. El bloque del PJ no dio quórum, al igual que los senadores santacruceños de Movere. Según lo acordado en labor parlamentaria, el proyecto se votará primero en general y luego se desglosará en 26 votaciones en particular, correspondientes a cada título de la iniciativa.
Tras comunicar los cambios acordados, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, celebró el entendimiento político: “El tango se baila de a dos. Esta Ley de Modernización Laboral es fruto de acuerdos y es la primera reforma en más de 50 años”, expresó públicamente.
Desde el oficialismo sostienen que el nuevo texto incorpora aportes de distintos bloques y provincias. La jefa de la bancada libertaria anticipó que esperan reunir entre 42 y 44 votos en la votación en general. De concretarse, el proyecto será girado a Diputados para su sanción definitiva.
Cambios para destrabar apoyos
Para alcanzar ese respaldo, el Gobierno introdujo modificaciones en 28 artículos y eliminó tres. Los cambios más relevantes se concentraron en Ganancias, indemnizaciones y financiamiento sindical.
Uno de los giros clave fue dar marcha atrás con la reducción del impuesto a las Ganancias para sociedades en los tramos más altos, una concesión a los gobernadores ante el impacto en la coparticipación. Se mantuvo, en cambio, la eliminación de impuestos internos a bienes suntuarios, automóviles y embarcaciones.
En materia de indemnizaciones, se reformuló el esquema y se avanzó con la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), financiado con contribuciones patronales diferenciadas: 1% para grandes empresas y 2,5% para pymes, con la posibilidad de ajustes para cumplir la meta de déficit cero.
El Gobierno también cedió en puntos sensibles para los gremios: no se redujo el aporte patronal a las obras sociales, se mantuvo la cuota sindical con topes y se confirmó que los empleadores seguirán actuando como agentes de retención.
Otros ejes del debate
Entre otros cambios, se eliminó la posibilidad de pagar salarios mediante billeteras virtuales, limitando el pago a entidades bancarias, una decisión cuestionada por sectores de Pro. Además, se mantuvo la intención de transferir la Justicia Nacional del Trabajo a la órbita porteña, aunque sin incluir materias federales.
También se postergó hasta 2028 la eliminación del fondo que financia al Incaa y se ratificó la derogación de cinco estatutos profesionales, con un plazo de seis meses desde la sanción de la ley. En el caso del estatuto del periodista, se insiste en derogar el artículo referido a despidos e indemnizaciones.
Por último, el proyecto introduce cambios en licencias por enfermedad, vacaciones y controles médicos, con la posibilidad de fraccionar los períodos de descanso y ampliar los meses habilitados para su otorgamiento.
Con el debate en marcha y el Congreso fuertemente custodiado, el oficialismo apuesta a cerrar una jornada clave para una reforma que genera fuerte impacto político, económico y sindical.
Fuente: La Nación





