Hugo Goransky,empresario, indicó que menor presión fiscal puede favorecer la radicación de industrias y la inversión.
Los empresarios en Argentina atraviesan una situación crítica marcada por la caída del consumo, el aumento de costos y la retracción de la actividad. Desde la asunción de Javier Milei, cerraron 30.633 empresas y se perdieron más de 411.613 puestos de trabajo registrados.
Hugo Goransky, empresario e integrante de la Unión Industrial local, analizó la situación del sector destacando la necesidad de reducir la carga tributaria para el sector industrial y sostener una agenda que no dependa de los cambios de gobierno, afirmó: “Los industriales argentinos necesitamos vender productos, no impuestos”.
Goransky manifestó que una menor presión fiscal puede favorecer la radicación de industrias y la inversión. El planteo se inscribe en un debate recurrente en el sector manufacturero, que suele vincular la carga tributaria con la competitividad y la capacidad de atraer capitales.
El empresario consideró que además de los cambios impositivos, hacen falta políticas de Estado que “trasciendan las gestiones” y sugirió que el Gobierno nacional debe atender los problemas del sector “cuando hay un problema, lo peor que se puede hacer es negar la realidad”. La definición apunta a un escenario en el que distintas ramas de la industria enfrentan niveles desiguales de actividad y requieren respuestas diferenciadas.
Goransky señaló que sectores como el textil y el calzado atraviesan una situación “muy golpeada”, mientras que la industria farmacéutica muestra una evolución más favorable.
Una de las alternativas que implementó el empresario para reducir costos es la instalación de un parque solar propio de 3 megas para autocompensar su consumo de energía.




