El Gobierno provincial impulsa dos obras clave financiadas con fondos mineros para terminar con el aislamiento histórico de Mogna durante las crecidas.
La construcción de los futuros puentes sobre los ríos Tafí y La Quebrada, en Mogna, ingresó en una etapa decisiva y avanza hacia su concreción definitiva. Se trata de dos obras estratégicas financiadas con recursos del Fideicomiso Minero Fase VI Veladero, destinadas a garantizar conectividad permanente y mayor seguridad vial para la comunidad jachallera.
Uno de los proyectos ya atraviesa el proceso de evaluación de ofertas económicas tras la apertura de sobres realizada el pasado 10 de abril, mientras que la segunda obra fue oficialmente licitada y tendrá apertura de propuestas el próximo 19 de mayo.
Las intervenciones son impulsadas de manera conjunta por el Ministerio de Minería y el Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía, en el marco de una política provincial orientada a transformar recursos provenientes de la actividad minera en infraestructura pública para localidades alejadas.
Mogna, ubicada al sur de Jáchal, arrastra desde hace años problemas estructurales de conectividad. Aunque anteriormente se ejecutó un acceso enripiado, los cruces sobre los cauces de agua fueron resueltos mediante badenes por limitaciones presupuestarias, una alternativa que quedó expuesta ante las recurrentes crecidas.
Durante períodos de lluvias intensas, los desbordes de los ríos Tafí, La Quebrada, Sin Nombre y Seco suelen interrumpir completamente el tránsito, dejando aislados a vecinos, productores y transportistas durante varios días.
El puente sobre el río Tafí contempla una estructura de aproximadamente 50 metros de longitud, con doble circulación vehicular, veredas peatonales y obras hidráulicas complementarias para soportar crecidas extraordinarias.
En paralelo, el puente sobre el río La Quebrada tendrá cerca de 60 metros de extensión y reemplazará el actual badén, permitiendo mantener operativo el acceso incluso en escenarios climáticos adversos.
Ambas obras incluirán además tareas de encauzamiento, defensas hidráulicas, señalización vial y mejoras integrales en los accesos, con impacto directo en la seguridad y en la calidad de vida de los habitantes.
La concreción de estos puentes no solo apunta a resolver una demanda histórica de conectividad, sino también a consolidar condiciones básicas para el desarrollo social, sanitario y productivo de Mogna, una de las comunidades más vulnerables frente a los fenómenos climáticos en San Juan.





