El presidente Javier Milei habló este viernes en cadena nacional tras el fallo de la Justicia de Estados Unidos que favoreció a la Argentina en el litigio por la expropiación de YPF. La decisión, tomada por la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, revocó la condena que obligaba al país a pagar más de 16.000 millones de dólares a fondos inversores.
El mensaje presidencial, grabado en la Casa Rosada y de poco más de diez minutos, tuvo como eje la celebración del fallo, al que el Gobierno calificó como un “triunfo histórico”. La resolución judicial implica que la Argentina evita, al menos por ahora, el pago de una cifra que equivalía a una porción significativa de su presupuesto anual.
Durante su intervención, Milei destacó el trabajo de la Procuración del Tesoro y del equipo legal que llevó adelante la defensa del Estado argentino. También aprovechó para cuestionar con dureza a la gestión que impulsó la estatización de la petrolera en 2012, encabezada por Cristina Fernández de Kirchner y con Axel Kicillof como ministro de Economía.
El mandatario ya había anticipado su postura en declaraciones previas, donde aseguró que el país “le ganó” a los fondos litigantes y remarcó que la resolución evita un desembolso cercano a los 18.000 millones de dólares. En ese marco, reforzó su narrativa sobre la “herencia” recibida y apuntó contra lo que considera errores estructurales del kirchnerismo.
El fallo, sin embargo, también reavivó la disputa política interna. Kicillof, uno de los principales señalados por el oficialismo, sostuvo que la decisión judicial valida la postura histórica de la Argentina respecto a la legalidad de la expropiación y cuestionó que el Presidente intente capitalizar el resultado.
En términos técnicos, la corte estadounidense concluyó que el fallo de primera instancia había interpretado de manera errónea la legislación argentina al considerar los estatutos de YPF como un contrato exigible en esos términos. Esto derivó en la anulación de la sentencia previa, que había sido uno de los mayores riesgos financieros para el país en los últimos años.
Más allá del impacto judicial, el Gobierno busca convertir el episodio en un punto de inflexión político y económico. En su mensaje, Milei vinculó el resultado con la necesidad de avanzar en reformas estructurales y reforzar la confianza internacional en la Argentina.
El caso, no obstante, aún no está completamente cerrado. Los demandantes podrían intentar llevar la disputa a la Corte Suprema de Estados Unidos, aunque las probabilidades de que el máximo tribunal tome el caso son consideradas bajas por especialistas.
Así, el fallo representa un alivio significativo para las cuentas públicas y abre un nuevo capítulo en la disputa política local, donde el Gobierno y la oposición ya se disputan la interpretación de un resultado con alto impacto económico y simbólico.





