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Megacausa de expropiaciones: prevén una resolución en marzo del 2027

Rubén Pontoriero, abogado de la parte querellante, estimó que la revisión de las condenas podría resolverse entre fines de 2026 y marzo de 2027. Advirtió que nuevas recusaciones podrían extender los plazos de una causa iniciada hace casi 16 años.

La megacausa de las expropiaciones atraviesa una nueva etapa tras la conformación del tribunal que deberá intervenir en las apelaciones. Sin embargo, la querella todavía no fue notificada oficialmente sobre su integración y anticipa que podrían presentarse nuevas recusaciones.

En una entrevista en De Sobremesa, Rubén Pontoriero, abogado de la parte querellante, analizó las demoras, cuestionó las sucesivas excusaciones judiciales y estimó cuándo podría conocerse una resolución de segunda instancia.

¿La querella ya fue notificada sobre la conformación del tribunal?

No, todavía no estamos notificados. Lo que se buscaba era constituir un tribunal para analizar las recusaciones y excusaciones que se produjeron. Se realizó un sorteo y el expediente estaba en trámite, pero aún no sabemos oficialmente quiénes aceptaron intervenir.

¿El tribunal estaría integrado por Roca, Escobar y De la Torre?

Roca pertenece al Tribunal de Impugnación, que es el primero por el que debe pasar el expediente. La mayoría de sus integrantes se excusó y él habría aceptado. Para completar el tribunal fue necesario recurrir a jueces de cámaras civiles, como De la Torre y Escobar.

¿Por qué se excusaron tantos magistrados?

Algunos intervinieron durante el debate o en otras etapas del proceso. Ese puede ser un motivo válido, porque podrían haber emitido opinión previamente. Sin embargo, para constituir el tribunal hubo que revisar una extensa lista de magistrados hasta encontrar jueces dispuestos a intervenir.

¿Las recusaciones explican la demora de la causa?

Sí, es absolutamente cierto. Desde el comienzo existieron recusaciones, excusaciones e inhibiciones que demoraron el proceso. También hubo una estrategia de las defensas para plantearlas permanentemente y dilatar las actuaciones.

¿Existió una resistencia interna para investigar?

La matriz de esta causa estaba en el secretismo. Participaban abogados externos, pero también existía una fuerte intervención de integrantes del Poder Judicial. Las contrapartes estaban de acuerdo y, en esas condiciones, era muy difícil que los hechos trascendieran.

¿Qué papel tuvo el periodismo en la investigación?

La sociedad tiene una caja de resonancia que es el periodismo. La investigación periodística permitió visibilizar las irregularidades y obligó a que comenzara una cadena de actuaciones que terminó en la sentencia. Durante más de un año se publicaron denuncias y pruebas sin que ningún fiscal se hiciera cargo.

¿Hubo un comportamiento corporativo dentro de la Justicia?

Existió un sentido de pertenencia corporativa, aunque no fue compartido por todo el Poder Judicial. Algunos jueces tuvieron la valentía de investigar y llevar el caso a juicio. Otros promovieron excusaciones y distintas situaciones que terminaron provocando demoras.

¿Qué deberá resolver ahora el nuevo tribunal?

Primero tendrá que aceptar o rechazar las excusaciones de los jueces Baigorrí, Muñoz Carpino e Ibáñez. Algunos invocaron violencia moral y otro asumió un cargo público. Una vez resuelto eso, quedará definida la integración del tribunal.

¿Después podrá comenzar la revisión de las condenas?

Antes podrían presentarse nuevas recusaciones contra los jueces que queden designados. Recién cuando se resuelvan esos planteos podrá tramitarse la casación y comenzar formalmente la revisión de la sentencia.

¿El régimen de recusaciones debería modificarse?

Sí. La violencia moral es una causal muy amplia y permite utilizar distintos argumentos para apartarse de una causa. San Juan es una provincia pequeña, donde todos se conocen, pero un juez debe estar preparado para asumir la responsabilidad que implica su cargo.

¿El antiguo sistema procesal favorecía las demoras?

La mejor defensa con el código anterior era dejar que el sistema funcionara, porque el propio sistema se encargaba de que las causas no avanzaran. Durante años, delitos como las estafas o los hechos contra la administración pública prácticamente no se investigaban.

¿El actual sistema acusatorio puede evitar procesos tan extensos?

Es un avance inmenso. En el nuevo sistema una causa penal no debería durar más de dos años en primera instancia. Con la revisión correspondiente, podría extenderse algunos meses más, pero ya no debería alcanzar los plazos que tuvo esta investigación.

¿Cuánto tiempo lleva la megacausa?

La denuncia fue presentada el 29 de octubre de 2010. Está por cumplir 16 años. Es un despropósito, porque una demora semejante deja de ser justicia, tanto para quienes fueron condenados como para quienes podrían resultar inocentes.

¿Por qué considera especialmente grave esa demora?

Porque profundiza el descrédito del Poder Judicial. La confianza en la Justicia es uno de los pilares del sistema democrático. Una sociedad no puede esperar 16 años para obtener una respuesta sobre un presunto fraude contra el Estado.

¿La complejidad de la prueba justifica esos plazos?

No. En esta causa la prueba es principalmente documental. Los elementos están en los expedientes de cada expropiación: quién cobró, cuánto recibió y cómo se instrumentó cada operación. En condiciones normales, podría haberse resuelto en pocos meses o, como máximo, en dos años.

¿Cuándo podría conocerse una resolución?

Si el tribunal ya está conformado, las excusaciones deberían resolverse en unos 15 días. Si las defensas presentan nuevas recusaciones, podrían demandar otros 15 o 20 días hábiles. Después deberá sustanciarse la casación. Entre fines de este año y febrero o marzo de 2027 tendría que existir una resolución.