Profesionales advierten caída real de ingresos y riesgos en la atención a jubilados, aunque mantienen el servicio activo.
La Asociación de Médicos de Cabecera de San Juan declaró el estado de alerta por la situación del sistema PAMI y advirtió que “la situación es crítica”, en un contexto de cambios en las condiciones de contratación que impactan directamente en los ingresos del sector.
Según explicó su presidente, Miguel Coria, las modificaciones en la modalidad de pago están generando una disminución efectiva de los honorarios, incluso en medio de reclamos por actualizaciones. El punto central es el valor de la cápita, actualmente en torno a $2.100 por paciente, considerado insuficiente frente a los costos operativos.
Si bien un médico puede facturar cerca de $1 millón mensual, desde la entidad aclararon que los gastos de consultorio reducen significativamente el ingreso real, afectando la sustentabilidad del servicio.
A diferencia de otros puntos del país, en San Juan los profesionales decidieron no realizar paro para evitar perjudicar a los afiliados, en su mayoría adultos mayores. No obstante, advirtieron que el sistema se encuentra en una situación límite.
El conflicto no solo tiene impacto salarial, sino también estructural. Desde la asociación alertaron que la falta de rentabilidad podría derivar en la salida de médicos del sistema, con menos turnos disponibles y deterioro en la calidad de atención.
En ese escenario, también se advierte un posible traslado de pacientes hacia el sistema público, con el consiguiente riesgo de saturación hospitalaria, en un contexto ya exigido por la demanda.
Los profesionales iniciaron gestiones con actores políticos y no descartan escalar el reclamo a nivel nacional. La resolución del conflicto será clave para garantizar la continuidad del sistema y evitar un impacto directo sobre uno de los sectores más vulnerables: los jubilados.






