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Lozano: «Me preocupa el desencuentro nacional»

El arzobispo de San Juan de Cuyo advirtió sobre el avance de la inteligencia artificial, expresó su preocupación por el clima de confrontación en el país y sostuvo que San Juan conserva un valioso espíritu de diálogo. Además, destacó la expectativa por la visita del papa León XIV a la Argentina.

El arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Jorge Lozano, analizó el escenario social, político y tecnológico del país durante una entrevista en el programa La Ventana. En un extenso diálogo, habló sobre la importancia del diálogo en San Juan, el impacto de la inteligencia artificial, el mensaje del papa León XIV y los desafíos que enfrenta la sociedad frente a los cambios de paradigma.

¿Cómo observa la situación actual del país y del mundo?

El papa Francisco decía que «el tiempo es superior al espacio», invitándonos a pensar más en procesos que en eventos. A mí me parece muy importante analizar los procesos a nivel provincial, nacional y global.

En nuestra provincia tenemos un espíritu de diálogo que es privilegiado y que no encuentro en muchos otros lugares. No significa que no haya discusiones, pero sí hay un clima de convivencia y de amistad social muy importante que debemos cuidar.

A nivel nacional me preocupan las situaciones de desencuentro, de agresión verbal y, a veces, también física. Eso no ayuda a construir los consensos necesarios para crecer como nación.

Y, a nivel global, me preocupa muchísimo la guerra y cómo distintos conflictos armados, alimentados por intereses económicos y geopolíticos, ponen en serio riesgo a buena parte de la humanidad.

¿Qué significa para la Iglesia la visita del papa León XIV a la Argentina?

Es una alegría muy grande porque era una visita esperada y ya anunciada por el Papa. Él había manifestado en varias oportunidades su deseo de visitar Argentina, Uruguay y Perú.

Desde San Juan estamos organizando peregrinaciones, principalmente hacia Córdoba, aunque también habrá grupos que viajarán a Luján. Hace meses venimos trabajando en los preparativos, pero esperábamos la confirmación oficial del Vaticano.

Es una visita que moviliza a toda la Iglesia y también a muchísima gente.

¿Cuál cree que es el principal mensaje del papa León XIV?

Está insistiendo en poner a la persona humana en el centro frente a los avances de la tecnología.

No debemos delegar en la tecnología las decisiones éticas que corresponden a las personas. Tampoco podemos poner en el centro únicamente la eficacia económica o la rentabilidad.

Si el único criterio fuera la productividad, ¿qué hacemos con quienes caminan más despacio? Pienso en los adultos mayores, en las personas con discapacidad o en los niños.

También está haciendo una reflexión muy profunda sobre la inteligencia artificial y mantiene un mensaje constante acerca de la necesidad de la paz.

¿Cómo analiza la irrupción de la inteligencia artificial?

Primero debemos mirar sus aspectos positivos. No se trata de generar tecnofobia. La inteligencia artificial aporta enormes beneficios en medicina, en la previsión climática, en las comunicaciones y en la seguridad.

Pero debemos evitar que quienes la desarrollan pretendan reemplazar a la persona humana.

La amistad, el encuentro cara a cara y un abrazo no pueden ser sustituidos por ninguna tecnología.

También debemos prepararnos para que las personas que puedan perder su trabajo por la automatización tengan nuevas oportunidades de capacitación e inserción laboral.

¿Puede la inteligencia artificial reemplazar funciones humanas como el acompañamiento espiritual?

La persona humana tiene intuición, sabiduría, experiencia y empatía. Una máquina está programada para responder, pero nosotros reaccionamos de manera distinta porque tenemos historias diferentes.

En el acompañamiento espiritual, como también ocurre con un psicólogo o cualquier profesión vinculada a las personas, el vínculo humano es insustituible.

A veces un silencio vale más que una respuesta inmediata. Hay preguntas que no tienen una respuesta rápida o simplemente no la tienen.

¿Qué ocurre con las personas mayores frente a estos cambios tecnológicos?

El miedo no es tonto. Muchas personas tienen temor de equivocarse porque sienten que pueden perder algo importante.

Ahí tenemos que fortalecer las redes familiares y de amistad. Los hijos, los nietos o algún vecino pueden ayudar a hacer más amigable el uso de la tecnología.

Como sociedad debemos tener paciencia con quienes avanzan más despacio. Muchas veces son justamente ellos quienes terminan siendo víctimas de estafas.

¿Qué panorama social percibe hoy la Iglesia?

Hay un crecimiento del desempleo que debemos observar con atención.

También vemos una mayor precarización laboral. Hay personas que trabajan, pero no tienen empleo formal ni la cobertura social que corresponde.

Además, la incertidumbre no es solamente económica. También alcanza a lo afectivo. Hay personas que eligen vivir solas, que tienen miedo al compromiso o que viven condicionadas por la inseguridad.

¿Cómo observa los cambios demográficos y el crecimiento de la minería en San Juan?

Estamos analizando cómo esos cambios impactan, por ejemplo, en la educación.

También hay estudios sobre el perfil de las personas que llegarán a San Juan por el desarrollo minero, su edad y si vendrán con sus familias.

Estamos frente a un cambio de paradigma. Quizás no ocurra en uno o dos años, pero debemos empezar a pensar cómo prepararnos para el largo plazo.

¿La sociedad está preparada para vivir más años?

Yo no crecí pensando que podía vivir cien años, pero la expectativa de vida sigue aumentando.

La cuestión no es solamente vivir más tiempo, sino cómo llenar esos años de sentido, participación y calidad de vida.

Tenemos que empezar a pensar una sociedad diseñada para una expectativa de vida mucho mayor que la actual.