Los trabajadores registrados en Argentina cerraron marzo a la baja. Sus salarios subieron menos que los precios, y lo hicieron por séptimo mes consecutivo. Según el INDEC, los sueldos de los trabajadores formales aumentaron 3% en el tercer mes del año, mientras que la inflación medida por el IPC trepó al 3,4%.
La brecha parece pequeña en términos mensuales, pero al acumularla el panorama se vuelve más sombrío. En la comparación interanual, los salarios registrados crecieron 28,1% frente a una inflación del 32,6%. En el acumulado del primer trimestre, la diferencia también es desfavorable: 7% de aumento salarial contra 9,4% de inflación.
El economista Jorge Colina, director del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), puso los números en perspectiva histórica. «El salario real formal es un 5% inferior al que había a finales de 2023, antes de que asumiera el actual gobierno», precisó. Una caída acumulada que, mes a mes, se va sedimentando en el bolsillo de millones de trabajadores.
El panorama es diferente, sin embargo, para quienes trabajan en la informalidad. Los trabajadores no registrados tuvieron una suba del 4,7% en el período, empujando el índice general de salarios —que incluye formales e informales— a una variación de 3,4%, idéntica a la inflación. Aunque con una advertencia importante: esos datos informales tienen un rezago estadístico de cinco meses, por lo que reflejan en realidad el comportamiento de octubre de 2025.
El sector público mostró un comportamiento dispar. Los salarios públicos recuperaron un 1,6% mensual en términos reales en marzo, la mayor suba desde mayo de 2025, aunque acumulan una caída interanual del 2,3%.
Los privados registrados, en cambio, cayeron un 1,3% en términos reales respecto de febrero, y acumulan una baja interanual del 3,9%.
El dato llega en un contexto donde el gobierno de Milei insiste en que la inflación cederá hacia fin de año, aunque la meta de que el IPC «empiece con cero» en agosto luce cada vez más difícil de alcanzar.





