El rector Tadeo Berenguer advirtió que una prolongación de las medidas de fuerza durante el segundo semestre podría obligar a modificar el calendario académico. La principal preocupación está puesta en los institutos preuniversitarios.
La continuidad del conflicto salarial que atraviesan las universidades nacionales mantiene en alerta a las autoridades académicas. En la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) ya analizan alternativas para garantizar el cumplimiento de los contenidos educativos en caso de que los paros docentes se profundicen durante la segunda mitad del año.
La situación impacta especialmente en los Institutos Preuniversitarios (IPUs), que durante el primer semestre vieron afectado el desarrollo normal de las clases presenciales debido a las medidas de fuerza impulsadas por distintos sectores gremiales en reclamo de una actualización salarial y del cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
En este contexto, el rector de la UNSJ, Tadeo Berenguer, explicó que recientemente se alcanzó un acuerdo entre diversos actores del sistema universitario nacional, entre ellos federaciones docentes, gremios no docentes, la Federación Universitaria y el Consejo Interuniversitario Nacional. Sin embargo, señaló que una de las organizaciones sindicales docentes decidió no adherir al entendimiento y convocó nuevamente a un paro.
Respecto al impacto que tuvieron las interrupciones de actividades durante los primeros meses del año, Berenguer consideró que los docentes han implementado herramientas que permiten sostener el proceso educativo. Según indicó, el uso de tecnologías y la reorganización de contenidos han contribuido a recuperar parte de lo perdido y a garantizar que los estudiantes accedan a los conocimientos esenciales de cada espacio curricular.
No obstante, el rector advirtió que si el conflicto se prolonga durante el segundo semestre será necesario evaluar medidas extraordinarias. Entre las opciones mencionó la posibilidad de extender el ciclo lectivo o adoptar mecanismos de reorganización académica que permitan completar los contenidos previstos.
Berenguer también expresó su preocupación por la situación salarial del sector universitario, al sostener que la pérdida del poder adquisitivo está generando renuncias de docentes e investigadores en distintas áreas.
Mientras que en las facultades existen diversas alternativas para adecuar la cursada y el calendario académico, el mayor desafío se presenta en los establecimientos preuniversitarios. Allí asisten más de 4.000 alumnos distribuidos en los tres colegios dependientes de la UNSJ, un escenario que obliga a las autoridades a seguir de cerca la evolución del conflicto y definir eventuales cambios en función de las próximas medidas gremiales.




