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LA UNSJ DECLARA LA EMERGENCIA PRESUPUESTARIA

LA UNSJ DECLARA LA EMERGENCIA PRESUPUESTARIA

El Consejo Superior resolvió exigir la aplicación inmediata del Financiamiento Universitario. Advierten impacto salarial y riesgo en proyectos académicos.

La Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) declaró la Emergencia Presupuestaria y Salarial y reclamó al Gobierno nacional la aplicación inmediata de la Ley 27.795 de Financiamiento Universitario, en una sesión extraordinaria del Consejo Superior realizada este jueves.

La resolución se adoptó en un contexto de tensión creciente entre las universidades públicas y la Nación por la falta de recomposición salarial y la ausencia de paritarias. El planteo apunta a la actualización de haberes de docentes y no docentes y al envío de fondos para el funcionamiento institucional.

El rector Tadeo Berenguer sostuvo que el cuerpo se adhiere a los comunicados del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y exigió que se cumpla la normativa aprobada en octubre del año pasado. La ley establece una recomposición salarial del 45% hasta julio de 2025 y la convocatoria inmediata a paritarias para actualizar ingresos desde esa fecha hasta la actualidad.

“Se niega a aplicar una recomposición salarial para docentes y no docentes y a llamar a paritarias”, expresó el rector al fundamentar la decisión del Consejo.

La declaración fue respaldada por los gremios SIDUNSJ, ADICUS, UDA y APUNSJ, junto con la Federación Universitaria. Desde esos espacios señalaron que el desfinanciamiento impacta tanto en el funcionamiento de las unidades académicas como en la estabilidad del cuerpo docente.

El secretario general de ADICUS, Jaime Barcelona, explicó que la emergencia se enmarca en una postura común del sistema universitario nacional. “El Gobierno está sin cumplir la ley actual de recomposición salarial y Financiamiento Universitario. En lugar de aplicarla, envió un nuevo proyecto que contempla un recorte mayor”, sostuvo.

En términos operativos, uno de los efectos inmediatos es la paralización de obras. Según detallaron desde el sector gremial, los trabajos en infraestructura están “prácticamente parados” respecto del ritmo que mantenían anteriormente. Solo se realizan intervenciones mínimas o finalizaciones puntuales, mientras nuevos desarrollos permanecen en suspenso.

Entre los proyectos afectados se encuentra la carrera de Medicina, cuya implementación continúa demorada por falta de recursos. La apertura de nuevas propuestas académicas depende de partidas presupuestarias que hoy no están garantizadas.

La cuestión salarial concentra la mayor preocupación. Desde julio de 2025 a la fecha, no se habría aplicado la actualización prevista en la ley, mientras la inflación acumulada erosiona el poder adquisitivo de los docentes.

Los gremios advirtieron sobre un fenómeno de migración de profesionales, que reducen carga horaria o abandonan cargos para buscar ingresos en otros ámbitos. “Se trata de docentes formadores de profesionales que dejan las aulas porque el salario no alcanza”, señalaron desde ADICUS.

El conflicto se inscribe en una discusión más amplia sobre el financiamiento del sistema universitario público, que depende en gran medida de transferencias nacionales. La política de ajuste fiscal impulsada por la administración de Javier Milei impactó en distintos organismos estatales, incluidas las casas de altos estudios.

En ese marco, los sindicatos universitarios confirmaron un paro para el lunes 2 de marzo, en rechazo a la Reforma Laboral y en defensa del presupuesto educativo. La medida forma parte de un plan de lucha que podría intensificarse si no hay convocatoria a negociación.

La UNSJ se suma así a otras universidades que ya declararon la emergencia y reclamaron cumplimiento de la ley vigente. El Consejo Superior consideró que la situación financiera compromete la calidad académica, la investigación y la extensión universitaria si no se revierte el escenario.

El desenlace dependerá de la respuesta del Gobierno nacional en las próximas semanas. Mientras tanto, la comunidad universitaria se prepara para un inicio de ciclo lectivo atravesado por la incertidumbre presupuestaria y salarial.