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LA TREGUA EN ORIENTE DISPARA LOS MERCADOS

LA TREGUA EN ORIENTE DISPARA LOS MERCADOS

Las bolsas globales rebotan con fuerza y el petróleo cae tras el alto el fuego temporal entre EE.UU. e Irán, mediado por Pakistán.

Los mercados internacionales reaccionaron con fuertes subas este miércoles tras el anuncio de un alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, que incluye la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz. La tregua, impulsada por gestiones diplomáticas de Pakistán, revierte semanas de pérdidas marcadas por la escalada bélica en Medio Oriente.

En Europa, los principales índices registraron avances contundentes: el CAC 40 francés subió casi 4%, el DAX alemán trepó 4,7% y el FTSE 100 británico avanzó 2,3%. En Estados Unidos, los futuros anticipan una apertura en alza, con el Dow Jones +2,3% y el S&P 500 +2,5%.

El impulso también se trasladó a Asia, donde el Nikkei 225 japonés ganó 5,4%, el Kospi surcoreano saltó 6,9% y el Hang Seng de Hong Kong subió 3,1%, reflejando un alivio global ante la descompresión del conflicto.

En paralelo, el mercado energético mostró un giro brusco: el crudo estadounidense cayó US$16,47 hasta US$96,48 por barril, mientras que el Brent retrocedió US$13,79 a US$95,48. El gas natural también cedió cerca de 5%, en línea con la expectativa de normalización del suministro a través de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de energía.

El movimiento se replicó en divisas, donde el dólar perdió terreno frente a activos considerados más riesgosos. La moneda estadounidense cayó a 158,35 yenes desde 159,52, mientras el euro avanzó a US$1,1671. La menor demanda de refugio refleja una mejora en el apetito por riesgo tras la distensión geopolítica.

El presidente Donald Trump confirmó la suspensión de ataques inminentes contra infraestructura iraní y condicionó la tregua a la “apertura completa, inmediata y segura” del estrecho. Según detalló, la decisión se tomó tras contactos con el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif y el jefe militar Asim Munir, en un esquema de mediación regional. Irán, por su parte, habilitó el tránsito marítimo bajo control militar durante el período acordado.

Desde el punto de vista político, el cese de hostilidades representa un giro táctico de Washington tras haber declarado cumplidos sus objetivos militares. Sin embargo, el acuerdo mantiene un carácter precario: Israel también adhirió a la pausa, pero sin garantías de continuidad más allá del plazo fijado.

Analistas advierten que el optimismo es moderado. “El ánimo es de optimismo cauto”, señaló Tim Waterer, de KCM Trade, al subrayar que los mercados evaluarán si la tregua se traduce en una normalización efectiva del transporte energético.

El rebote financiero responde, en esencia, a la reducción del riesgo sistémico que implicaba un bloqueo prolongado de Ormuz. No obstante, la fragilidad del acuerdo introduce un factor de volatilidad latente: cualquier ruptura podría revertir rápidamente las ganancias recientes.

El foco inmediato del mercado estará en la evolución de la tregua y en señales concretas de un acuerdo más duradero. De consolidarse, podría estabilizar los precios energéticos y sostener el rally bursátil; de lo contrario, el escenario global volvería a quedar expuesto a shocks geopolíticos de alta intensidad.