La Reserva Federal elevó su tasa en 25 puntos básicos y endureció las condiciones financieras globales. El cambio puede aumentar el costo de los hasta US$600 millones que San Juan prepara para colocar en el exterior, aunque la Provincia conserva la posibilidad de esperar una mejor ventana de mercado.
La decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de volver a subir las tasas de interés introduce una dificultad adicional para una de las operaciones financieras más importantes que prepara San Juan: la emisión internacional de deuda por hasta US$600 millones destinada a financiar infraestructura.
La Fed resolvió este miércoles elevar en 25 puntos básicos su tasa de referencia, que quedó en un rango de 3,75% a 4%. Fue el primer aumento desde julio de 2023 y, además, las proyecciones de sus autoridades dejaron abierta la posibilidad de otro incremento antes de fin de año.
Para San Juan, el movimiento no significa que la emisión quede bloqueada. Pero sí modifica las condiciones sobre las que se definirá el costo del financiamiento.
La razón es financiera: los bonos del Tesoro estadounidense funcionan como referencia para el mercado internacional. Cuando sus rendimientos aumentan, los inversores disponen de alternativas consideradas de menor riesgo que pagan más y, por lo tanto, exigen mayores retornos para prestar dinero a países, provincias y empresas de mercados emergentes.
Ese fenómeno ya comenzó a sentirse en Argentina. Los bonos del Tesoro de Estados Unidos a diez años superaron el 5%, mientras el riesgo país argentino terminó la jornada del miércoles en 510 puntos básicos. Los títulos argentinos mostraron un comportamiento mayoritariamente negativo y las acciones locales también sufrieron el deterioro del escenario financiero.
La combinación es particularmente relevante para San Juan porque la Provincia se encuentra preparando su salida al mercado internacional.
Qué puede pasar con los US$600 millones
San Juan tiene autorización para realizar operaciones de crédito público por hasta US$600 millones. La ley aprobada por la Cámara de Diputados permite emitir títulos en los mercados nacionales o internacionales y establece que los recursos deberán destinarse a inversión pública, infraestructura y gastos de capital.
La operación internacional que se viene estructurando tendría un plazo de nueve años, con vencimiento en 2035, y la devolución del capital se concentraría en tres cuotas durante los últimos tres años. La Provincia eligió a JP Morgan y Santander para organizar la colocación.
El Gobierno provincial ya realizó presentaciones ante inversores en Londres, Nueva York y Boston y originalmente proyectaba aprovechar una ventana favorable del mercado durante septiembre u octubre.
La suba de la Fed introduce ahora una variable que San Juan no controla.
El rendimiento final que debería ofrecer el bono dependerá de varios componentes: la tasa internacional libre de riesgo, la percepción sobre Argentina, la calificación crediticia y situación fiscal de San Juan, las características del título y, fundamentalmente, la demanda que aparezca al momento de la colocación.
Por eso, no puede afirmarse que el aumento de 25 puntos decidido por la Fed se trasladará automáticamente en igual magnitud a la tasa del bono sanjuanino. El mercado ya había anticipado buena parte de la decisión estadounidense y existen otros factores que pueden compensar o amplificar su impacto.
Sin embargo, la dirección del efecto es clara: una tasa internacional más alta eleva el piso desde el cual San Juan debe competir por los dólares de los inversores.
Argentina también siente el cambio
El problema excede a la Provincia. La suba de tasas estadounidenses encarece en general el financiamiento externo argentino.
La Nación señaló que el cambio de política de la Fed podría dificultar el regreso de Argentina al mercado internacional de deuda, mientras que Infobae indicó que el aumento de los rendimientos estadounidenses agregó un sobrecosto a cualquier nueva emisión argentina.
Incluso antes de la decisión de la Reserva Federal ya se advertía un deterioro en las condiciones de financiamiento. Durante agosto, las emisiones en dólares de empresas y provincias argentinas alcanzaron US$937 millones, menos de la mitad que en julio, en un escenario condicionado por el aumento de las tasas internacionales y el spread soberano.
El escenario, sin embargo, no está completamente cerrado. Empresas y provincias argentinas vienen mostrando capacidad para conseguir fondos en el exterior. Desde octubre de 2025 acumularon emisiones por US$20.930 millones, según datos publicados por TN.
Además, en los últimos días hubo operaciones importantes. Ese comportamiento demuestra que continúa existiendo demanda internacional por deuda argentina, aunque los inversores ahora pueden exigir una mayor compensación por el riesgo.
El costo de esperar o pagar más
La decisión que enfrentará San Juan será, por lo tanto, financiera y de oportunidad.
Si el mercado exige un rendimiento superior al que la Provincia considera conveniente, el Ejecutivo puede postergar la emisión, colocar un monto menor o aceptar un costo financiero más alto. La autorización legislativa establece un máximo de US$600 millones, pero no obliga al Gobierno a tomar la totalidad de esos fondos.
Este punto adquiere mayor importancia porque, cuando se presentó el proyecto, el ministro de Economía provincial, Roberto Gutiérrez, había señalado que el monto definitivo dependería de las condiciones del mercado.
La Provincia partía además de un dato favorable: durante el road show realizado en julio había detectado interés de fondos, bancos y compañías por la futura emisión. Medios locales llegaron a informar entonces que existía una demanda potencial superior a los US$600 millones previstos.
Ese interés deberá ser nuevamente medido bajo las nuevas condiciones financieras.
También puede encarecer el crédito
El impacto de la Fed no se limita a los gobiernos. Una tasa estadounidense más alta tiende a encarecer el financiamiento internacional de empresas y bancos y puede terminar trasladándose, con distinta intensidad, al crédito.
En Estados Unidos, los principales bancos comenzaron a elevar sus tasas preferenciales inmediatamente después de la decisión de la Fed. El efecto es directo sobre préstamos vinculados a tasas variables y tarjetas de crédito, mientras que los créditos de largo plazo dependen también del comportamiento de los bonos del Tesoro.
Para Argentina, el mecanismo es más indirecto. El principal impacto se produce sobre el costo de conseguir dólares en los mercados internacionales y sobre la valuación de bonos y otros activos financieros.
Si los inversores pueden obtener alrededor del 5% anual comprando deuda estadounidense a diez años, cualquier emisor argentino deberá ofrecer una prima adicional suficientemente atractiva para compensar el riesgo asumido.
Para San Juan, esa será la variable decisiva.
La Provincia mantiene abierta la posibilidad de conseguir hasta US$600 millones para acelerar obras viales, hídricas, energéticas y de infraestructura asociadas al crecimiento minero. Pero después de la decisión de la Reserva Federal, el interrogante ya no pasa solamente por cuánta demanda existe para el bono.
La discusión será a qué tasa están dispuestos a prestar los inversores y hasta qué costo está dispuesto a endeudarse San Juan. Si las condiciones internacionales continúan endureciéndose, elegir el momento de la colocación puede resultar tan importante como conseguir los fondos.




