Un investigador de la UNSJ calificó al actual temporal como uno de los más importantes del último cuarto de siglo. Destacó el impacto positivo para la acumulación de nieve, pero advirtió que la provincia debe avanzar en una mejor gestión del recurso hídrico.
Las intensas nevadas que cubren la cordillera sanjuanina representan una de las mejores noticias para la provincia en años. El investigador de la Universidad Nacional de San Juan Silvio Pastore aseguró que el fenómeno climático en desarrollo «ha sido una nevada de las más importantes del último cuarto de siglo«, aunque aclaró que todavía será necesario que se registren nuevos eventos para consolidar la recuperación hídrica.
El director del Gabinete de Estudios de Geocriología, Nivología y Cambio Climático del Departamento de Geología de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNSJ explicó que el ingreso de un importante río atmosférico aportó humedad a gran parte de la cordillera argentina, favoreciendo una acumulación de nieve poco habitual.
Según Pastore, la persistencia del temporal durante más de siete días constituye uno de los aspectos más positivos del fenómeno. «Las nevadas sucesivas van acumulando niveles de nieve y las últimas protegen a las anteriores de la sublimación y de la radiación solar. Eso favorece que la nieve se conserve, se recristalice y llegue a la primavera, que es cuando más la necesitamos«, sostuvo.
El especialista consideró que aún será clave que se produzca al menos otro episodio importante de precipitaciones durante agosto o septiembre. «Eso nos daría un respiro para comenzar a salir de este prolongado período de sequía«, afirmó.
Una oportunidad para el agua
Las nevadas adquieren una importancia estratégica para San Juan porque el deshielo constituye la principal fuente de abastecimiento de agua para el consumo humano, el riego agrícola, la generación hidroeléctrica y buena parte de la actividad económica de la provincia.
Además, Pastore señaló que la presencia de un evento Niño de gran intensidad en el Pacífico Ecuatorial podría favorecer nuevas precipitaciones durante este año y el próximo, aunque insistió en que el optimismo no debe traducirse en una relajación de las políticas hídricas.
«No podemos permitirnos confundirnos o distraernos«, advirtió el investigador, al remarcar que la provincia debe avanzar en una mejor gobernanza del recurso hídrico para enfrentar los efectos de una sequía que se prolonga desde hace más de una década.
Mientras la cordillera continúa recibiendo nuevas nevadas y los especialistas monitorean la evolución del manto nivoso, el temporal aparece como una señal alentadora para San Juan. Sin embargo, los expertos coinciden en que la recuperación definitiva dependerá no solo del clima, sino también de las decisiones que se adopten para administrar de manera más eficiente el recurso más valioso de la provincia: el agua.




