El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en febrero una suba del 2,9%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El dato repite el nivel de enero y marca que el proceso de desaceleración de precios se mantiene, aunque sin perforar todavía el umbral del 2% mensual.
Con este resultado, la inflación acumulada en los últimos doce meses alcanzó el 33,1%, mientras que en el primer bimestre del año el aumento de precios se ubicó cerca del 6%. El registro se conoció en un contexto en el que el Gobierno busca consolidar la baja del ritmo inflacionario tras los niveles extraordinariamente altos que registró el país en 2023 y comienzos de 2024.
Entre los rubros que más presionaron sobre el índice se destacó vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que tuvo un incremento cercano al 6,8%, impulsado principalmente por ajustes en alquileres y servicios públicos. También registraron subas relevantes alimentos y bebidas no alcohólicas, con un aumento del 3,3%, reflejando incrementos en productos básicos de consumo cotidiano.
Otros sectores del consumo mostraron variaciones más moderadas. Las prendas de vestir prácticamente no registraron cambios durante el mes, mientras que algunos bienes y servicios tuvieron incrementos menores en comparación con los rubros vinculados a servicios y vivienda.
El dato de febrero se conoce en medio de las metas del gobierno de Javier Milei, que sostiene que la inflación continuará desacelerándose durante el año. El presidente ha señalado en reiteradas ocasiones que el objetivo oficial es llevar el ritmo de aumento de precios a niveles cercanos a cero hacia la segunda mitad de 2026.
Sin embargo, analistas del mercado advierten que, aunque la inflación anual se redujo de manera significativa respecto de los picos registrados años atrás, todavía persisten presiones en algunos precios regulados y en el costo de los servicios, factores que podrían influir en la evolución del índice en los próximos meses.




