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La industria volvió a caer y preocupa el nivel de actividad

La industria volvió a caer y preocupa el nivel de actividad

Un informe de la UIA registró una baja mensual del 0,8% en mayo y una caída interanual del 5%. Varios sectores siguen operando entre 20% y 30% por debajo de los niveles de 2022.

La actividad industrial argentina volvió a mostrar señales de debilidad durante mayo y profundizó un escenario de estancamiento que preocupa al sector productivo. Según el último informe de coyuntura elaborado por la Unión Industrial Argentina (UIA), la producción registró una caída mensual del 0,8% y un retroceso de 5% en comparación con mayo de 2025, confirmando la falta de recuperación generalizada en la mayoría de las ramas manufactureras.

El relevamiento, construido a partir de indicadores como consumo de energía eléctrica, demanda industrial y consultas empresarias, señala que, si bien algunos sectores mostraron mejoras puntuales respecto de abril, el nivel de actividad continúa muy lejos de los registros alcanzados en años anteriores.

«La dinámica fue heterogénea, con mejoras puntuales en algunos sectores, aunque sin modificar el panorama general de bajo nivel productivo», sostuvo la entidad empresaria en su informe.

Uno de los rubros que mostró cierta recuperación mensual fue el vinculado a la construcción. Los despachos de cemento crecieron 3,5% respecto de abril y el Índice Construya avanzó 1,9%. Sin embargo, la mejora no alcanza para revertir el deterioro acumulado.

En los primeros cinco meses del año, los despachos de cemento permanecen 23% por debajo de los niveles de 2022, mientras que el Índice Construya exhibe una caída aún más pronunciada, de 30% frente al mismo período de aquel año.

La industria automotriz también registró una mejora mensual. La producción de vehículos aumentó 2,2% respecto de abril, aunque sigue siendo uno de los sectores más afectados en la comparación anual. Entre enero y mayo acumula una caída de 19,3% frente al mismo período de 2025, reflejando una demanda todavía débil y un mercado interno que no logra consolidar una recuperación sostenida.

Los indicadores vinculados al consumo energético y la inversión industrial mostraron un panorama menos favorable. La demanda eléctrica de los Grandes Usuarios Industriales descendió 2,1% mensual, mientras que la producción metalmecánica cayó 1,4%.

A esto se suma una fuerte retracción en el patentamiento de maquinaria industrial, que registró una baja de 11,2% respecto de abril. Según la UIA, el volumen acumulado de maquinaria patentada durante 2026 ya se ubica por debajo de los niveles observados tanto en 2025 como en 2022, un dato que refleja la cautela de las empresas al momento de realizar inversiones productivas.

El frente externo tampoco aportó señales positivas. Las exportaciones argentinas hacia Brasil, principal socio comercial del país para numerosos sectores industriales, disminuyeron 7% en mayo. La UIA atribuyó esa caída a un menor dinamismo en los envíos de automóviles, productos primarios y derivados de la molienda.

En paralelo, la liquidación de divisas del complejo agroindustrial mostró una baja mensual de 6,2% y una contracción interanual de 11,7%. La comparación con 2022 resulta aún más contundente: el ingreso de divisas del sector se ubica 32,5% por debajo de los niveles registrados hace cuatro años.

El informe se conoce en un contexto de creciente preocupación empresarial por la evolución de la actividad económica. En las últimas semanas, distintos relevamientos privados reflejaron una caída en las expectativas de producción y empleo, mientras que sectores fabriles advierten sobre una utilización de capacidad instalada todavía reducida y dificultades para recuperar los niveles de actividad previos.

Con el dato oficial de actividad industrial que publicará próximamente el INDEC, la expectativa estará puesta en determinar si la desaceleración observada durante mayo responde a una corrección transitoria o si confirma una tendencia de mayor debilidad en el aparato productivo argentino durante el segundo trimestre del año.