El Gobierno provincial desmintió versiones de cierre y confirmó la continuidad productiva tras la venta de la planta, con casi 300 empleados en actividad.
La planta de galletitas ubicada en Albardón continuará operativa pese al cambio de propietarios, luego de una desmentida oficial frente a versiones que anticipaban su cierre. El ministro de Producción de San Juan, Gustavo Fernández, aseguró que “la fábrica está funcionando normalmente” y que mantiene a sus cerca de 300 trabajadores.
La aclaración surgió tras publicaciones que vincularon el futuro de la histórica marca Tía Maruca con un supuesto fin de actividades en la provincia. Según explicó el funcionario, la confusión se originó en el proceso de venta de la planta a un nuevo grupo empresario del sector alimenticio, que derivó en una reconversión del esquema productivo.
“Nada más alejado de la realidad”, afirmó Fernández en declaraciones radiales, al subrayar que la operación no implicó un cierre sino una reorganización industrial. La fábrica dejó de estar ligada de forma exclusiva a una marca y pasó a operar con un formato más flexible.
En ese marco, Fernández explicó que “las poco más de 290 personas que trabajan en la fábrica están trabajando y en una situación mejor que hace algunos meses”, descartando despidos o paralización de tareas. Actualmente, la planta produce para marcas como Dale y Argentinitas, entre otras.
Respecto de Tía Maruca, el ministro aclaró que la marca ya no integra los activos de la planta, pero no se descarta que continúe fabricándose bajo el sistema “a façón”, una modalidad habitual en la industria alimenticia. “Seguramente seguirá siendo producida bajo este formato si el anterior dueño lo solicita”, precisó.
Desde el Gobierno provincial remarcaron que el escenario actual no es nuevo. En octubre de 2025 ya se había llevado tranquilidad sobre la continuidad de la planta, en el marco de una reestructuración que incluyó el cierre de una planta menor en Chascomús para concentrar la producción en San Juan.
En línea con ese antecedente, Fernández calificó como “malintencionadas y con intenciones políticas” las versiones recientes sobre un cierre, y sostuvo que desconocen el proceso real que atraviesa la empresa.
La continuidad de la fábrica se da en un contexto económico complejo para el sector alimenticio, marcado por la caída del consumo. Aun así, el gobierno provincial destacó la permanencia del empleo industrial como un dato clave.
El escenario que se consolida es el de una transición productiva, con la planta en funcionamiento y adaptándose a un nuevo modelo. De sostenerse la actividad, Albardón conservará uno de sus principales polos industriales, con impacto directo en el empleo y la economía local.






