El máximo tribunal rechazó la demanda de dos hermanas por falta de pruebas, aunque dejó abierta la posibilidad de reiniciar el proceso.
La Corte de Justicia de San Juan rechazó el intento de dos hermanas de quedarse con un campo de casi 37 mil hectáreas en Caucete, al considerar que la demanda no cumplía con los requisitos legales necesarios para avanzar.
El fallo desestimó el planteo por cuestiones formales, al señalar la falta de pruebas sobre la posesión continua, pública e ininterrumpida durante más de 20 años, condición indispensable para acceder al dominio por prescripción veinteañal.
El terreno en disputa abarca 36.985 hectáreas, una superficie equivalente a 12 veces la Capital de San Juan, y está ubicado sobre la Ruta 141, kilómetro 90.
Además, el tribunal cuestionó la invalidez del plano de mensura presentado, que no incluía la identificación de cursos de agua, un aspecto clave por tratarse de recursos de dominio público bajo control del Estado.
El conflicto no solo involucra al Estado, sino también a familiares de las demandantes, quienes sostienen que el inmueble forma parte de un condominio hereditario, lo que complejiza aún más la disputa judicial.
Pese al revés, la Corte dejó una puerta abierta: las hermanas podrán replantear la demanda si logran acreditar la posesión en los términos legales y presentar la documentación técnica exigida.
El caso expone la complejidad de los litigios por tierras de gran escala, donde convergen intereses privados, familiares y estatales. La continuidad del conflicto dependerá de la capacidad de las demandantes para reconstruir su estrategia judicial en un escenario más exigente.





