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Italia suspende acuerdo con España por la crisis migratoria en Ceuta

Italia suspende acuerdo con España por la crisis migratoria en Ceuta

La crisis migratoria que estalló esta semana en Ceuta sumó un nuevo capítulo de tensión europea: Italia anunció este viernes la suspensión del acuerdo Schengen de libre circulación con España, en respuesta al ingreso masivo de migrantes al enclave español desde Marruecos.

El ministro italiano de Relaciones Exteriores, Antonio Tajani, comunicó la decisión a través de la red social X, donde sostuvo que la medida busca proteger la seguridad de los ciudadanos italianos y reforzar las fronteras europeas. Tajani calificó la suspensión como «una medida prevista por los tratados y que ahora resulta inevitable», y llamó a trabajar de manera conjunta para impedir el ingreso de flujos migratorios incontrolados al territorio de la Unión Europea, a los que vinculó con riesgos de seguridad y con la amenaza del terrorismo.

La decisión resulta particularmente significativa porque Italia no comparte frontera terrestre con España: la medida no afecta pasos fronterizos físicos entre ambos países, sino que impacta directamente sobre las personas que viajen entre los dos territorios por vía aérea o marítima, que a partir de ahora quedarán sujetas a controles fronterizos que el espacio Schengen elimina habitualmente entre sus miembros.

La reacción italiana no fue la única. El propio ministerio de Tajani informó que Roma alcanzó un acuerdo con Francia para reforzar los controles en la frontera terrestre que ambos países comparten con España. Como parte de ese entendimiento, el ministro del Interior francés, Laurent Núñez, adelantó que a partir del sábado se multiplicará por cinco la cantidad de agentes policiales desplegados en la frontera franco-española, en un refuerzo inmediato de la vigilancia fronteriza.

Estas medidas se suman a la respuesta que España viene desplegando desde el jueves, cuando el gobierno de Pedro Sánchez decidió movilizar al Ejército para reforzar a la Guardia Civil en Ceuta, tras una jornada de ingresos masivos que había dejado además un saldo de al menos 11 muertos por ahogamiento en apenas 24 horas.

Según informó este viernes el Ministerio del Interior español, la magnitud del cruce fronterizo fue extraordinaria: llegaron a ingresar a Ceuta unas 60.000 personas desde Marruecos, de las cuales más de 48.000 ya fueron devueltas al país vecino en el marco del acuerdo de repatriación acelerada alcanzado entre Madrid y Rabat.

La suspensión dispuesta por Italia expone las tensiones que genera dentro de la Unión Europea cualquier episodio de presión migratoria intensa sobre sus fronteras exteriores, incluso cuando, como en este caso, el país que toma la medida no linda territorialmente con la zona del conflicto. La decisión también refleja el clima político que atraviesan varios gobiernos europeos frente a la migración irregular, en momentos en que la Comisión Europea ya había ofrecido a España la asistencia de Frontex para reforzar el control de su frontera sur.

Resta ver si otros países del espacio Schengen adoptan medidas similares a la de Italia y Francia, y si la escalada de controles fronterizos internos se mantiene una vez que la situación en Ceuta se estabilice, o si por el contrario se convierte en un antecedente para futuras crisis migratorias en las fronteras exteriores de la Unión Europea.