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Investigan una denuncia por presunta mala praxis y ordenaron el ADN a una bebé fallecida

Investigan una denuncia por presunta mala praxis y ordenaron el ADN a una bebé fallecida

La Justicia inició una investigación a partir de la denuncia presentada por Guadalupe Tapia, quien cuestionó la atención recibida durante el nacimiento de su hija. La causa incluyó el traslado del cuerpo desde el cementerio de Ullum para realizar una autopsia y determinar, mediante un estudio genético, si se trata de la bebé de la denunciante.

La investigación se inició el martes 18 de agosto en la UFI Delitos Especiales bajo la carátula “Actuaciones Investigativas por denuncia de una mala praxis de embarazo en el Hospital Guillermo Rawson”. La presentación fue realizada por Guadalupe Tapia con el acompañamiento de la abogada María de los Ángeles Olivera y quedó bajo la intervención del fiscal Sebastián Gómez.

En el marco de las primeras medidas dispuestas por la Justicia, este miércoles 20 de agosto la representante legal y el fiscal acompañaron a efectivos de Policía Científica y de la Brigada de la UFI Delitos Especiales hasta el cementerio de Ullum, donde se encontraba sepultado el cuerpo de la bebé.

El cadáver fue trasladado a la morgue judicial para avanzar con una autopsia y obtener muestras destinadas a un análisis de ADN. El objetivo de esta pericia será establecer si la bebé fallecida corresponde efectivamente a la hija de Tapia, una de las principales dudas planteadas por la denunciante.

Según explicó Olivera, la mujer manifestó que no reconoció en el cuerpo recibido los rasgos físicos que esperaba encontrar. Además, sostuvo que pudo haberse producido una confusión debido a que, de acuerdo con su relato, otra mujer de apellido Tapia también se encontraba atravesando un parto en el hospital.

La abogada también hizo referencia a un momento de la cesárea que Tapia considera relevante para la investigación. Según relató, durante el procedimiento los profesionales no le habrían mostrado a la recién nacida y, posteriormente, habrían salido del quirófano con la bebé.

La denuncia también cuestiona la atención médica previa al fallecimiento. Tapia aseguró que había solicitado en reiteradas oportunidades que le practicaran una cesárea y que, pese a presentar contracciones y sangrado, la intervención se habría demorado. Posteriormente, según su versión, advirtió que la bebé había dejado de moverse y una ecografía confirmó que había fallecido dentro del útero.

A partir de las dudas planteadas por la mujer, la Justicia dispuso distintas medidas para reconstruir lo ocurrido y determinar si existió alguna irregularidad durante la atención médica. La autopsia, el cotejo genético y la documentación incorporada al expediente serán elementos centrales para avanzar en el esclarecimiento del caso.

Por el momento, la causa se encuentra en plena etapa investigativa. Las acusaciones formuladas por Tapia corresponden a su testimonio y deberán ser corroboradas mediante las pericias, los estudios médicos y el resto de las pruebas que sean incorporadas al expediente.