Gustavo «Huevo» Muñoz, uno de los primeros en llegar al lugar donde cayó el helicóptero en Valle Fértil, describió un escenario devastador. Confirmó que no había sobrevivientes, destacó la experiencia de la tripulación y sostuvo que las condiciones meteorológicas pudieron haber influido en el accidente.
El realizador audiovisual y piloto Gustavo «Huevo» Muñoz, quien trabaja en una empresa que presta servicios aéreos para la industria minera, fue uno de los primeros en sobrevolar la zona donde el miércoles se estrelló el helicóptero que transportaba a siete personas, todas fallecidas, en Valle Fértil. Su testimonio aporta uno de los primeros relatos directos sobre lo ocurrido en el lugar de la tragedia.
Muñoz explicó que su equipo recibió la señal de emergencia emitida por la baliza ELT de la aeronave accidentada y de inmediato inició el operativo para acudir al sitio. Sin embargo, otro helicóptero que se encontraba más cerca llegó primero y confirmó el peor escenario.
«Seguimos igual porque uno siempre tiene la ilusión de poder colaborar, de pensar que algo se puede hacer. Pero lamentablemente el escenario era muy grave, un accidente fatal», relató en diálogo con Radio Sarmiento.
Al arribar al lugar, describió una escena de destrucción total.
«No había sobrevivientes. Estaba todo devastado. Lo que se veía era un helicóptero convertido en un montón de pedazos de metal, cables y restos esparcidos por el terreno», afirmó.
Las nubes, una de las hipótesis
Aunque evitó especular sobre las causas del siniestro, Muñoz señaló que la meteorología pudo haber tenido un papel determinante.
«Cuando nosotros llegamos ya no había nubes bajas, pero el primer helicóptero nos dijo que les costó mucho aterrizar porque había una capa muy densa y muy baja. Seguramente el tiempo no los acompañó», expresó.
También remarcó que el sector donde ocurrió el accidente, en cercanías del Parque Provincial Ischigualasto, no suele presentar grandes dificultades para el vuelo, por lo que consideró llamativo lo sucedido.
«Era gente muy profesional»
El piloto manifestó su conmoción por la pérdida de personas con las que mantenía una relación profesional y personal.
«Conocía al piloto, a los bomberos y a la empresa. Eran personas muy dedicadas y muy profesionales. Es una injusticia enorme», sostuvo.
En ese sentido, destacó la trayectoria de Jet Fly, la firma propietaria de la aeronave.
«Es una de las empresas de helicópteros más importantes de Sudamérica. Tiene pilotos, mecánicos y personal altamente capacitado. Han colaborado muchas veces en San Juan con incendios y distintos operativos. Es gente muy experimentada», aseguró.
Un impacto emocional
Muñoz también recordó que, tras recibir la confirmación de que no había posibilidades de rescatar víctimas con vida, descartaron incluso trasladar un médico hasta la zona.
«Intentamos buscar un médico en Jáchal, pero desde el primer helicóptero nos dijeron que era totalmente innecesario porque no había sobrevivientes», contó.
Visiblemente afectado, reconoció el impacto que le dejó la tragedia.
«Cuando volvía, lloré todo el viaje. Me emociona mucho porque conozco el compromiso de esos bomberos y del piloto. Siempre estuvieron al servicio de la comunidad, combatiendo incendios y rescatando personas. Es una pérdida enorme», afirmó.
Mientras continúa la investigación judicial y técnica para determinar qué provocó la caída del helicóptero, el testimonio de uno de los primeros rescatistas en llegar al lugar refleja la magnitud del desastre y el profundo golpe que el accidente causó entre quienes compartían tareas con las víctimas.




