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Hualilán rompe acuerdo con Casposo: proyecta su planta propia y Calingasta advierte un fuerte impacto

Hualilán rompe acuerdo con Casposo: proyecta su planta propia y Calingasta advierte un fuerte impacto

La empresa Challenger Gold redefinió el desarrollo de la mina ubicada en Ullum. Mientras prepara la construcción de una planta de procesamiento en el yacimiento, buscará un acuerdo con Casposo para continuar con el tratamiento del mineral durante la transición.

La mina de oro Hualilán, en Ullum, dio a conocer un giro en su plan de desarrollo que marcará una nueva etapa para el proyecto. Challenger Gold confirmó que abandonará el esquema inicial de procesamiento mediante instalaciones de terceros y avanzará hacia un modelo de operación integral con una planta propia dentro del yacimiento.

La decisión fue adoptada tras evaluar la información técnica y operativa obtenida durante los primeros meses de producción. Según explicó la compañía, los nuevos datos permitieron replantear la estrategia con el objetivo de fortalecer el proyecto a largo plazo, preservar el valor del activo y optimizar su desarrollo.

Durante los próximos cuatro meses, la empresa llevará adelante una etapa de transición que incluirá la finalización de las tareas actualmente en ejecución, el acopio del mineral ya extraído y el análisis de alternativas comerciales para mantener la continuidad del proyecto.

En ese contexto, Challenger Gold buscará dejar atrás el esquema de procesamiento mediante terceros y reemplazarlo por un acuerdo de compra de mineral con la mina Casposo, ubicada en Calingasta, mientras avanza con los preparativos para su futura planta.

En paralelo, la firma iniciará los estudios de ingeniería, la actualización de los permisos ambientales y operativos, además de la planificación de la infraestructura necesaria para procesar el mineral directamente en Hualilán, una modalidad que permitirá concentrar toda la operación en el propio yacimiento.

El nuevo plan también contempla una fuerte apuesta por la exploración. La empresa ya puso en marcha una campaña de perforación de unos 35.000 metros, cuyos resultados servirán para actualizar los modelos geológicos y refinar las estimaciones de recursos y reservas, información clave para definir las próximas etapas del emprendimiento.

De acuerdo con el cronograma preliminar, la construcción de la planta de procesamiento comenzaría entre fines de 2027 y principios de 2028, mientras que la reanudación de la producción está prevista para los primeros meses de 2029. No obstante, la compañía aclaró que esos plazos aún son tentativos y serán ratificados cuando el proyecto alcance un mayor grado de certeza técnica.

La redefinición del proyecto llega pocos meses después de un hecho histórico para la minería sanjuanina: la puesta en marcha de Hualilán en febrero, que significó el regreso de la producción de oro en la provincia tras 17 años. En esa primera etapa, el mineral era trasladado hasta la planta de Casposo, en Calingasta, mediante un operativo logístico que movilizaba roca mineralizada a lo largo de 165 kilómetros.

Para esa tarea se habían contratado las empresas MTZ, Terra Logística y Mi Viejo, en el marco de un contrato de tres años que contemplaba el transporte de unas 720.000 toneladas de mineral y una inversión cercana a los 27.429 millones de pesos, equivalentes a unos 18,7 millones de dólares. El movimiento también había generado empleo y demanda de servicios en Ullum y Calingasta.

Sin embargo, a mediados de junio la empresa suspendió esos contratos, una decisión que impactó en transportistas y proveedores locales. En ese momento trascendió que la medida respondía a una revisión técnica relacionada con la estimación del volumen de mineral disponible para esa fase del proyecto.

Tanto Hualilán como Casposo comparten un mismo control estratégico bajo la figura del empresario Eduardo Elsztain, aunque ambas minas continúan operando a través de compañías diferentes. Elsztain consolidó el control de Casposo mediante Austral Gold y, posteriormente, se convirtió en el principal accionista de Challenger Gold tras una inversión de 6,6 millones de dólares realizada a comienzos de 2025, cuando además asumió la presidencia no ejecutiva del directorio de la firma.

Calingasta advierte un fuerte impacto económico

La decisión de la minera Hualilán de avanzar con la construcción de una planta de procesamiento propia en Ullum y abandonar el esquema previsto con la planta de Casposo generó un fuerte malestar en Calingasta. El intendente Sebastián Carbajal manifestó su sorpresa por el cambio de estrategia empresarial y aseguró que la medida representa un duro golpe para la economía del departamento.

El jefe comunal explicó que existían grandes expectativas en torno al acuerdo entre ambos proyectos mineros, ya que ese esquema prometía sostener puestos de trabajo y dinamizar distintos sectores de la economía local. «Veníamos con una luz de esperanza de seguir trabajando entre Hualilán y Casposo. Se había cumplido con todo lo que se había solicitado, pero finalmente nos comunicaron que ese trabajo no se iba a realizar porque Hualilán decidió construir su propia planta y procesar allí el mineral», señaló.

Según Carbajal, la decisión implica mucho más que la suspensión de una operatoria minera. Indicó que el proyecto había generado expectativas entre trabajadores, transportistas, proveedores y prestadores de servicios vinculados al turismo, la gastronomía y otras actividades que esperaban beneficiarse con el movimiento económico.

«Concretamente, esto deja a mucha gente sin trabajo. El registro de desocupados en Calingasta vuelve a crecer», afirmó el intendente, quien además sostuvo que el municipio también perderá recursos provenientes del fideicomiso asociado a la actividad de Casposo.

El jefe comunal expresó que desde el municipio desconocen los motivos que llevaron a modificar el plan inicial. «No sabemos qué ocurrió ni por qué se tomó una decisión tan repentina. De un momento a otro cambiaron las reglas del juego y eso dejó a muchas familias sin su fuente laboral», cuestionó.

Carbajal también puso cifras al impacto económico que, según estimó, sufrirá el departamento. Calculó que la pérdida rondará los 800 millones de pesos mensuales únicamente en concepto de salarios, sin contemplar el efecto sobre el transporte, el consumo de combustible y otros servicios que estaban ligados al traslado del mineral entre Ullum y Calingasta.

El cambio de estrategia fue confirmado por Challenger Gold, operadora de Hualilán, que anunció que desarrollará una planta de procesamiento propia dentro del yacimiento. La empresa argumentó que la decisión responde a la información técnica obtenida durante la primera etapa del proyecto y que apunta a consolidar un modelo de operación integrada, con procesamiento del mineral en el mismo sitio de extracción.

La compañía prevé avanzar con los estudios de ingeniería, la actualización de permisos y la preparación de la infraestructura necesaria para iniciar la construcción de la planta entre fines de 2027 y comienzos de 2028, con el objetivo de retomar la producción en 2029. El cambio deja sin efecto el esquema que contemplaba procesar el mineral de Hualilán en la planta de Casposo, una operatoria que había impulsado la contratación de empresas de transporte, mano de obra y diversos proveedores sanjuaninos.