El proyecto con media sanción del Senado ya ingresó a la Cámara Baja y fue girado a la Comisión de Ambiente. Circulan versiones de que podría debatirse en el recinto el 18 de marzo.
La reforma de la Ley de Glaciares (Ley 26.639) comenzó su recorrido en la Cámara de Diputados de la Nación tras obtener media sanción en el Senado, donde fue aprobada con 40 votos a favor, 31 en contra y una abstención. El expediente fue girado a la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sustentable, presidida por el diputado sanjuanino José Peluc, que tendrá a su cargo el análisis técnico y político previo al tratamiento en el recinto.
El proyecto impulsa modificaciones en los criterios de protección de glaciares y ambientes periglaciales, redefiniendo alcances regulatorios y competencias en torno a la identificación de áreas protegidas. La iniciativa forma parte de un paquete de reformas vinculadas a la agenda de desarrollo productivo promovida por el Poder Ejecutivo nacional.
Inicio del análisis en comisión
El expediente ya se encuentra formalmente en la Comisión de Ambiente, que deberá convocar a reuniones para su tratamiento. En este ámbito se espera la participación de funcionarios nacionales, especialistas en derecho ambiental, representantes de provincias cordilleranas, organizaciones ambientales y actores del sector productivo.
Si bien no se difundió oficialmente el cronograma de reuniones, en el ámbito legislativo circulan versiones que indican que el análisis podría comenzar durante la semana del 11 de marzo, con la intención de emitir dictamen antes de la tercera semana del mes.
Posible sesión el 18 de marzo
Fuentes parlamentarias señalan que existe la posibilidad de que el proyecto sea incluido en el temario del recinto el miércoles 18 de marzo, aunque esa fecha aún no fue confirmada formalmente por la Cámara de Diputados. Para que ello ocurra, el proyecto deberá contar previamente con dictamen de comisión y acuerdo de labor parlamentaria entre los bloques.
El oficialismo impulsa un tratamiento ágil del expediente, mientras que sectores de la oposición plantean la necesidad de un debate amplio por tratarse de una norma que fija presupuestos mínimos de protección ambiental, con impacto directo en actividades productivas como la minería y en la gestión de recursos hídricos estratégicos.
Qué cambia la reforma
La Ley de Glaciares vigente desde 2010 establece la protección de glaciares y ambiente periglacial como reservas estratégicas de agua dulce y prohíbe determinadas actividades en esas áreas. La reforma aprobada por el Senado introduce modificaciones en la delimitación y regulación de esos espacios, con el argumento de brindar mayor previsibilidad jurídica.
El debate expone posiciones contrapuestas. Por un lado, gobernadores de provincias mineras y sectores empresariales sostienen que la actualización normativa permitiría compatibilizar protección ambiental con inversión y desarrollo. Por otro, organizaciones ambientales y legisladores críticos advierten que los cambios podrían reducir estándares de protección.
Contexto político y económico
El tratamiento del proyecto se produce en un escenario en el que el Gobierno nacional busca consolidar un marco regulatorio que promueva inversiones en sectores estratégicos. En provincias cordilleranas como San Juan, la discusión es seguida con atención por su impacto potencial en proyectos mineros en etapa de exploración y desarrollo.
La Comisión de Ambiente será el primer filtro político del proyecto en Diputados. Allí se definirá si el texto que llega del Senado se mantiene sin cambios o si se introducen modificaciones que obliguen a un nuevo giro a la Cámara alta.
De confirmarse su inclusión en el temario del 18 de marzo, la votación en el recinto marcaría un punto decisivo para el futuro de la normativa ambiental. Hasta entonces, el debate se concentrará en la comisión que preside José Peluc, donde comenzará formalmente el análisis legislativo de una de las reformas más sensibles del período ordinario.





