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GEBEL TEJE ALIANZAS Y DEMORA SU DEFINICIÓN

El pastor evangélico y empresario Dante Gebel avanza en silencio en la construcción de un posible proyecto político nacional, pero mantiene en suspenso la decisión clave: si será candidato presidencial en 2027. En los últimos días, su intensa agenda de reuniones con sindicalistas, empresarios y dirigentes políticos alimentó las especulaciones, aunque desde su entorno insisten en que aún “no hay nada definido”.

Una agenda cargada de señales

Durante una breve visita a la Argentina, Gebel desplegó un raid de encuentros que incluyó a referentes de la CGT, empresarios y al gobernador de Córdoba, Martín Llaryora. El objetivo: medir apoyos, escuchar diagnósticos y evaluar la viabilidad de una eventual candidatura.

El pastor, radicado en Estados Unidos desde hace años, busca ampliar su nivel de conocimiento fuera del mundo evangélico, donde ya cuenta con una base sólida de seguidores. Su paso por Buenos Aires fue parte de esa estrategia de posicionamiento político, todavía en etapa exploratoria.

La CGT y el puente sindical

Uno de los movimientos más llamativos fue su acercamiento a la CGT, un actor central en cualquier armado político nacional. Allí, Gebel dialogó con dirigentes sindicales de peso en un intento por construir vínculos con el mundo del trabajo organizado.

El gesto no es menor: su espacio, denominado “Consolidación Argentina”, ya cuenta con participación de sindicalistas y dirigentes provenientes del peronismo, lo que sugiere una búsqueda de base territorial y estructura política.

Sin embargo, el armado todavía aparece como heterogéneo y en formación, con figuras provenientes de distintos espacios ideológicos.

Clave en ese contacto es el titular de la CGT en San Juan y también pastor evangélico, Eduardo Cabello.

Un outsider en construcción

Gebel se presenta como un outsider, una figura que no proviene de la política tradicional, en una línea que recuerda a fenómenos recientes del escenario argentino. Su discurso, aún difuso, combina críticas generales a la situación social —como el desempleo o la crisis de los jubilados— con una postura cautelosa frente al gobierno de Javier Milei.

Esa ambigüedad también se refleja en la falta de definiciones más concretas: no tiene aún un programa económico consolidado ni un equipo técnico claramente identificado, lo que refuerza la idea de que su proyecto político está en una fase inicial.

El factor tiempo: después del Mundial

La principal certeza, por ahora, es el calendario. Gebel decidió postergar cualquier anuncio formal hasta después del Mundial de fútbol de 2026. Según su entorno, ese será el momento en el que evaluará si las condiciones están dadas para competir.

Mientras tanto, su círculo más cercano avanza en la construcción de equipos técnicos y en la elaboración de propuestas, bajo la premisa de que una candidatura solo se concretará si logra estructurar un plan de gobierno viable.

Dudas internas y resistencias

El camino no está despejado. Incluso en su entorno íntimo existen dudas sobre el salto a la política. Su familia, por ejemplo, preferiría que continúe su carrera en Estados Unidos, donde desarrolló un exitoso negocio vinculado a la comunicación y el entretenimiento.

Además, persisten interrogantes sobre el financiamiento del espacio y sobre su capacidad para insertarse en un escenario político complejo, marcado por la fragmentación del peronismo y la consolidación del oficialismo libertario.

Un proyecto en etapa embrionaria

Por ahora, el fenómeno Gebel se mueve entre la curiosidad y la cautela. Sus reuniones con actores clave del poder político y económico muestran que existe un intento serio de construcción, pero la falta de definiciones concretas mantiene el proyecto en una zona gris.

La incógnita central sigue abierta: si logrará transformar su influencia social y mediática en capital político real. La respuesta, según él mismo anticipó, llegará después del Mundial. Mientras tanto, el pastor sigue sumando contactos y dejando señales, en un tablero donde todavía no termina de mostrar todas sus cartas.