Eduardo Cabello confirmó el armado político detrás del pastor y planteó una alternativa “de centro” basada en valores, producción y consenso.
El dirigente sindical y diputado provincial Eduardo Cabello confirmó que sectores gremiales y políticos impulsan la candidatura presidencial de Dante Gebel, en un proyecto que busca posicionarse como una alternativa “de centro” con eje en valores, trabajo y unidad social.
Según explicó en el programa De Sobremesa, la iniciativa surgió por el pedido de referentes sindicales y dirigentes que ven en el pastor y comunicador una figura con capacidad de convocatoria y llegada transversal. “La idea es que pueda ser presidente”, afirmó, al tiempo que destacó que el movimiento ya reunió casi 3.000 personas en un acto en Lanús sin financiamiento externo.
Cabello señaló que la propuesta apunta a reconstruir una “Argentina productiva, de trabajo y con valores patrióticos”, en un contexto de deterioro social y económico. En ese marco, remarcó que el espacio no se alinea estrictamente con el justicialismo, aunque podría articular con ese sector o avanzar por fuera.
En términos organizativos, el armado político se encuentra en etapa inicial, con la conformación progresiva de equipos técnicos y profesionales. “Hay economistas, técnicos y gente que se está sumando voluntariamente”, indicó, y subrayó que el financiamiento se basa en aportes voluntarios de simpatizantes.
El dirigente también planteó una lectura crítica del escenario político actual, al señalar que el foco debe ponerse en “buscar soluciones y no culpables”, en medio de un contexto donde, según afirmó, el salario no mejora y la situación social se deteriora.
Además, sostuvo que la renovación política debe ser “mental y no solo generacional”, y vinculó el proyecto con una reconstrucción de valores sociales inspirados en principios religiosos, aunque con vocación política plena.
La eventual candidatura de Gebel introduce un actor atípico en el escenario electoral, con respaldo sindical incipiente y fuerte base en lo religioso. De consolidarse, podría reconfigurar alianzas y disputar espacios en un electorado desencantado, en un año clave para la redefinición del mapa político nacional.






