El gendarme argentino detenido en Venezuela habló por primera vez con su familia y renovó el reclamo por su liberación
Después de 445 días incomunicado, el gendarme argentino Nahuel Gallo logró realizar su primera llamada telefónica desde su lugar de detención en Venezuela. El contacto fue con su pareja, María Alexandra Gómez, quien en ese momento brindaba una entrevista radial. La escena quedó registrada en video.
“Después de 445 días me volvió el alma al cuerpo. Nahuel me llamó; llamó para decirme que seguía fuerte y que nos necesitaba fuertes”, expresó Gómez tras cortar la comunicación.
Gallo permanece detenido bajo el régimen de Nicolás Maduro, en un caso denunciado por su familia como desaparición forzada. Según relató Elisa Trotta Gamus, para poder concretar la llamada el gendarme debió levantar una huelga de hambre de cinco días que había iniciado junto a otros presos políticos.
La medida formaba parte de un reclamo colectivo por atención médica, asistencia legal y visitas consulares, además del pedido de ingreso de la Cruz Roja Internacional al penal.
Durante la conversación, Gallo preguntó por su hijo, por su madre, por su abuelo y hasta por sus perros. “Está muy esperanzado, con mucha ilusión”, contó su pareja. También reveló que varios detenidos extranjeros decidieron interrumpir la huelga para poder comunicarse con sus familias.
El caso se desarrolla en paralelo a la reciente liberación de 30 presos políticos del penal Rodeo I, tras la aprobación de una ley de amnistía impulsada por el oficialismo venezolano. Sin embargo, Gallo no fue incluido en esa lista y continúa privado de su libertad.
Familiares y referentes políticos reiteraron el pedido de “liberación inmediata”, tanto para el gendarme argentino como para otros extranjeros detenidos por el chavismo.
La llamada no modifica su situación judicial, pero representa el primer contacto directo en más de un año y reaviva la presión diplomática para que el caso tenga una resolución.
Mientras tanto, la familia insiste en que el reclamo no se detiene: después de 445 días de silencio, una comunicación devolvió esperanza, pero la exigencia sigue siendo la misma: que Nahuel Gallo vuelva a casa.
Fuente: Infobae





