Fernando Gago, director técnico de Universidad de Chile, sufrió un infarto agudo de miocardio durante la madrugada del viernes y debió ser internado en la Clínica Alemana de Santiago. Al momento de su ingreso se le realizó una intervención para tratar una cardiopatía coronaria ocasionada por la obstrucción de un tramo intermedio arterial, clave para la irrigación del corazón. Se le practicó una angioplastía con implante intracoronario de stent, procedimiento que permitió restablecer el flujo sanguíneo normal.
Lo más llamativo del episodio fue la secuencia previa. Gago sentía dolor en el pecho desde la mañana del viernes y, al consultar con el personal médico del equipo, le aconsejaron que fuera a un hospital. El director técnico se negó porque quería estar presente en el partido frente a O’Higgins, que la U finalmente ganó. Tras el triunfo, se mostró notoriamente cansado y con dolor durante la conferencia de prensa, con dificultades para respirar y tocándose reiteradamente el pecho.
La presidenta de la U, Cecilia Pérez, reveló que Gago comentó su malestar con el cuerpo técnico, pero que en ese momento creyeron que estaba resfriado. «Hay gestos que uno ahora los ve con perspectiva, que impactan. Sobre todo cuando él termina, hace el suspiro, cómo se toca el pecho. Estaba con mucho dolor», describió.
El parte médico de la Clínica Alemana indicó que el paciente presenta buen ánimo y que en las próximas horas comenzará su rehabilitación cardíaca, que consiste en retomar de forma progresiva la actividad física. Hasta su recuperación, su ayudante Fabricio Coloccini quedó a cargo del equipo.




