Reabren centros para más de 50 mil votantes tras fallas logísticas; hay un detenido y crece la tensión en los comicios.
Perú reanudó este lunes las elecciones presidenciales tras una jornada atravesada por fallas logísticas que impidieron votar a más de 50.000 personas. La autoridad electoral habilitó 13 centros de votación fuera de término, en una decisión inédita que expuso debilidades en la organización del proceso.
En paralelo, la Policía detuvo al gerente de Gestión Electoral de la ONPE, José Edilberto Samamé Blas, acusado de “demora de actos funcionales”, en el marco de la investigación por los retrasos en la distribución de urnas y boletas.
Con más del 55% de las actas escrutadas, la candidata Keiko Fujimori lidera con 16,95% de los votos, seguida por Rafael López Aliaga con 14,42%, ambos en zona de balotaje. En tercer lugar se ubica Jorge Nieto con 12,74%, en una elección fragmentada que mantiene abierta la disputa por el segundo puesto.
Las demoras se concentraron en distritos del sur de Lima, donde los votantes debieron regresar este lunes para emitir su sufragio. La jornada estuvo marcada por malestar, largas filas y críticas a la organización, con testimonios que denunciaron desorden y falta de información.
Desde la ONPE atribuyeron el problema a la empresa encargada de la logística, aunque el episodio generó cuestionamientos sobre la transparencia y eficiencia del proceso electoral en un contexto político ya tensionado.
Pese a la irregularidad, las proyecciones indican que los votos pendientes no alterarían el liderazgo de Fujimori, aunque sí podrían incidir en la definición del segundo lugar.
El proceso electoral avanza hacia un balotaje en junio, en medio de cuestionamientos institucionales. La capacidad de las autoridades para garantizar normalidad y confianza será clave en la segunda vuelta, en un país marcado por la inestabilidad política.





