Una mujer denunció que su pareja la abusó sexualmente en Rivadavia. Según el testimonio de la víctima, el hombre se aprovechó de ella cuando estaba bajo los efectos de un ansiolítico, y finalmente el juez decidió que, mientras se lleva a cabo la investigación, el sospechoso estará tras las rejas. A su vez, la defensa del sospechoso manifestó que la denuncia fue una represalia porque el hombre quería terminar la relación con la denunciante.
La denuncia fue radicada en la UFI CAVIG, y la radicó la mujer que denunció que la pareja la había obligado a tener relaciones sexuales, aprovechando el momento en que ella había ingerido este ansiolítico y, pese a que ella manifestó estar indispuesta, el hombre continuó con la agresión sexual.
La denuncia fue radicada en la UFI CAVIG, aquella que toma las causas de violencia de género e intrafamiliar, y la radicó la mujer que denunció que la pareja la había obligado a tener relaciones sexuales, aprovechando el momento en que ella había ingerido este ansiolítico y, pese a que ella manifestó estar indispuesta, el hombre continuó con la agresión sexual.
La mujer dijo en su denuncia que tomó el ansiolítico antes de dormir junto a su pareja, pero luego el sujeto comenzó a insistirle en tener relaciones sexuales, alegando que quería mejorar la relación. “Dale, demostremos que estamos bien”, aseguró en su relato sobre la frase dicha por el denunciado. A su vez, la mujer mencionó que mientras el hombre concretaba la agresión sexual decía frases incoherentes como “mira, culea**, es mía”.
Además de la agresión sexual, se produjo una agresión física, ya que en un forcejeo el hombre comenzó a golpearla. Gracias a la intervención de un tercero, que ingresó a la vivienda y los separó, finalizó la agresión física. Es por ello que la fiscalía solicitó prisión preventiva para el hombre en el lapso en que se lleve a cabo la investigación, mientras que la víctima está recibiendo asistencia psicológica. Se opuso a esta medida la defensora oficial, Sandra Leveque, quien sostuvo la inocencia de su defendido.
El acusado informó que su pareja suele automedicarse con estos fármacos, a la vez que expresó que ambos consumen droga. En el testimonio, dijo que la noche de los hechos ambos habían consumido cocaína, a pedido de ella. Además, dijo que ella le pegó a él, “porque yo me quería ir de la casa, la relación no daba para más”.
Sin embargo, admitió haberle pegado, pero en “defensa” de sus agresiones. “Me defendí, puede que le haya pegado en la pierna, pero fue para protegerme. Jamás la forcé. Tengo una hija con otra pareja, ¿cómo me va a mirar ella ahora?”, expresó. Por último, la abogada del acusado sostuvo que el hombre presentaba diversas escoriaciones, producto de golpes anteriores, como así también mordeduras provocadas por la denunciante.







