La crisis que atraviesa la aerolínea ya no solo afecta a los pasajeros. La reducción de la actividad alcanzó a los trabajadores del aeropuerto sanjuanino, mientras crecen los temores por posibles despidos y la expectativa por el desembarco de otra compañía.
La crisis operativa que enfrenta Flybondi continúa agravándose y ya tiene un fuerte impacto en San Juan. A las reiteradas cancelaciones y reprogramaciones de vuelos que afectan a miles de pasajeros en todo el país, ahora se suma un nuevo frente: la situación laboral de los empleados que prestan servicios en el Aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento.
Según pudo saber este medio, la empresa decidió suspender a la mayor parte de su plantel en la provincia y mantener únicamente guardias mínimas para garantizar las tareas indispensables relacionadas con los vuelos que aún permanecen en programación. La medida refleja la fuerte caída de la actividad y se da en medio del silencio de la compañía respecto de su futuro.
Fuentes vinculadas al sector señalaron que la decisión está directamente relacionada con el complejo escenario que atraviesa la aerolínea. La disminución de operaciones, sumada a los problemas que afectan su funcionamiento desde hace meses, obligó a reducir al mínimo la actividad en la base sanjuanina.
En este contexto, la principal preocupación entre los trabajadores es que las suspensiones sean el paso previo a una eventual reducción de personal. Además, muchos empleados ponen en duda que la llegada de JetSmart a San Juan, prevista para los próximos meses, represente una posibilidad concreta de reincorporación laboral, por lo que el panorama continúa siendo incierto.
Una situación que ya inquietaba al Gobierno
La problemática de Flybondi ya había generado preocupación en el Gobierno provincial cuando comenzaron a multiplicarse las cancelaciones de vuelos. En ese momento, el ministro de Turismo, Cultura y Deporte, Guido Romero, sostuvo que la situación afectaba a todo el país y confirmó que la Provincia mantenía conversaciones con otras aerolíneas para ampliar la oferta de vuelos y reducir la dependencia de una sola empresa.
El funcionario también recordó que el acuerdo firmado con Flybondi contempló un acompañamiento económico únicamente durante el inicio de sus operaciones en San Juan y remarcó que, una vez concluido ese período, la firma continuó funcionando con recursos propios. Asimismo, destacó que uno de los objetivos oficiales es sumar nuevas compañías y rutas que fortalezcan la conectividad aérea de la provincia.
El turismo también siente las consecuencias
La crisis de la low cost también genera preocupación en el sector turístico sanjuanino. Prestadores del rubro advierten que la falta de previsibilidad en las operaciones perjudica la llegada de visitantes y obliga a muchos pasajeros a optar por el aeropuerto de Mendoza, donde existe una oferta más amplia de vuelos y una mayor presencia de aerolíneas.
Desde el sector sostienen que la reducción de frecuencias no solo impacta sobre quienes viajan por vacaciones, sino también sobre el movimiento corporativo y comercial, afectando a una amplia cadena de actividades vinculadas al turismo.
Flybondi inició sus operaciones en San Juan en septiembre de 2024 con la promesa de ofrecer una alternativa de bajo costo para conectar la provincia con Buenos Aires y potenciar el turismo. Sin embargo, con el correr de los meses comenzaron a acumularse demoras, reprogramaciones y cancelaciones.
Durante este año la situación se agravó por las dificultades operativas de la compañía, que llegó a funcionar con una flota muy reducida a nivel nacional. Ese escenario derivó en una nueva ola de vuelos suspendidos y miles de pasajeros afectados.
Ahora, la crisis también golpea a la estructura laboral de la empresa en San Juan. Con la mayoría de sus trabajadores suspendidos y sin definiciones oficiales sobre el futuro de la operación, la incertidumbre continúa creciendo tanto para los empleados como para los sectores que dependen de la conectividad aérea de la provincia.




