El vicepresidente del EPRE, Roberto Ferrero, sostuvo en el programa De Sobremesa que la prioridad es que la obra eléctrica para el proyecto Vicuña avance sin impacto en la tarifa ni en la calidad del servicio. También confirmó que el mecanismo de auditoría aún está en diseño y que será parte de un acuerdo de mitigación.
¿Cómo se instrumentará el control del cumplimiento de los compromisos asumidos por Vicuña?
En un acuerdo de mitigación. En el acuerdo va a estar establecida la forma en que se va a trabajar.
¿Habrá una comisión conjunta u otro organismo específico para esa tarea?
Es lo que tenemos que trabajar y discutir. Estamos trabajando, ya hay algunas propuestas. Si usted mira la propuesta que nosotros hemos incluido, el acta acuerdo que nosotros hemos presentado, ahí está. Hemos dicho eso. Bueno, la empresa tendrá otra idea y veremos mientras lo estamos discutiendo.
¿El EPRE cuenta con equipos técnicos preparados para controlar una infraestructura de esta magnitud, pese a la migración de profesionales al sector minero?
Qué buena pregunta. Mire, cuando yo entré al EPRE, en el año 1998, éramos alrededor de 45 personas. Si hoy va al EPRE va a encontrar alrededor de 50. Han pasado casi 30 años y la planta de personal se ha mantenido prácticamente estable. Es un gran esfuerzo mantener la calidad de los profesionales que tenemos.
¿Qué rol tendrá el EPRE en el seguimiento de la obra?
Les decía, en una de las tantas reuniones que hemos tenido con la gente de Vicuña, que les va a venir muy bien la participación del EPRE en estos mecanismos de seguimiento, control y verificación de la calidad de las instalaciones, porque el EPRE tiene uno de los pocos equipos preparados profesionalmente para seguir la construcción de líneas de 500 kV.
En los últimos 10 o 15 años se han construido pocos kilómetros de este tipo de líneas en el país y gran parte de ellos se hicieron en San Juan con participación de profesionales del EPRE.
¿Es un desafío retener a esos especialistas?
Sí. Los niveles salariales del EPRE son los niveles salariales del Estado. No somos una empresa privada y los salarios no son todo lo buenos que deberían ser. Es un gran desafío. El EPRE está atravesando ese proceso y el EPSE también tiene el mismo problema.
¿Cómo será la participación de actores externos en el sistema de auditoría?
Tenemos que diseñarlo, no está diseñado eso.
¿Existen antecedentes que puedan servir como modelo?
Sí. Se han hecho comités de ejecución. Por ejemplo, en las obras de las líneas San Juan-Mendoza y Rodeo-Calingasta se trabajó con un comité de ejecución donde cada una de las partes designaba un responsable. A su vez, el comitente designaba personal de auditoría.
En este caso, ¿la Provincia integrará ese comité?
No sería este el caso. La Provincia de San Juan, en virtud de la decisión de Vicuña de financiar íntegramente la obra, no sería parte de un comité porque no sería el comitente. El comitente sería Vicuña.
Entonces, ¿cómo garantizarán el control?
Hay que ser creativos e imaginar formas para que las personas usuarias de San Juan tengan garantía de que no se va a deteriorar la calidad del servicio.
En eso, insisto, ya no hay mucho que opinar ni mucho que negociar. Eso es de absoluta inflexibilidad. Nosotros no vamos a permitir que haya una afectación de los derechos de las personas usuarias.
¿Qué respuesta encontraron por parte de la empresa?
Una actitud colaborativa, una actitud de cumplir la resolución del ENRE nacional y cumplir las normas provinciales. Eso lo celebramos, porque ese cumplimiento lleva tranquilidad a la gente de que nada de lo que por ahí se dice va a pasar.




