La audiencia de formalización permitió conocer nuevos detalles sobre el crimen ocurrido en Barreal. Fiscalía reconstruyó la madrugada del ataque, confirmó que la joven estaba embarazada y expuso las evidencias reunidas contra Carlos Gonzalo Rivero.
La investigación por el femicidio de Camila Agustina Vecchiarello avanzó este miércoles con la audiencia de formalización contra su pareja, Carlos Gonzalo Rivero, de 25 años. Durante la presentación ante el juez de Garantías Federico Rodríguez, el Ministerio Público Fiscal expuso parte de la reconstrucción del crimen y detalló las pruebas obtenidas desde el hallazgo del cuerpo de la joven en una vivienda de Barreal.
Uno de los datos que surgió de la investigación y que fue confirmado durante la audiencia fue que Camila estaba embarazada al momento de su muerte. El dato fue establecido a partir de la autopsia y se incorporó a la causa mientras Fiscalía continúa con la etapa de investigación penal preparatoria.
Según la reconstrucción presentada por los investigadores, Camila y Rivero regresaron al departamento que ocupaban en un complejo de alquileres cerca de la medianoche del sábado. Aproximadamente una hora después se habría iniciado la agresión.
La hipótesis fiscal sostiene que Rivero comenzó atacando a Camila con golpes mientras ambos se desplazaban por el interior de la vivienda. Luego habría utilizado un primer cuchillo, con el que le provocó distintas heridas, y posteriormente tomó un segundo elemento cortopunzante para atacarla nuevamente.
Uno de los puntos centrales de la reconstrucción fue la agresión en la zona del cuello. De acuerdo con lo expuesto en la audiencia, Rivero habría provocado dos heridas profundas, una a cada lado del cuello, que generaron una hemorragia fatal. La muerte de Camila quedó ubicada alrededor de la 1:30 de la madrugada.
La autopsia aportó otro elemento relevante para la pesquisa: la víctima presentaba al menos nueve heridas cortopunzantes, principalmente concentradas en el cuello y el rostro. También se detectaron lesiones en sus manos que, según la interpretación de los investigadores, son compatibles con maniobras defensivas frente al ataque.
A esto se sumó el secuestro de dos armas blancas encontradas en la escena, que presentaban restos hemáticos y que son analizadas como parte de la evidencia utilizada para reconstruir el homicidio. Los elementos permanecen incorporados a la investigación y deberán ser sometidos a los estudios periciales correspondientes.
Otro de los elementos que Fiscalía llevó a la audiencia fue una carta manuscrita atribuida a Rivero. El escrito fue encontrado en el domicilio y contiene un pedido de disculpas dirigido a las familias de la víctima y del propio imputado. La existencia de esa nota fue presentada como una de las evidencias centrales para reconstruir qué ocurrió después del ataque.
En el escrito, Rivero dejó asentado un mensaje de despedida y manifestó su intención de quitarse la vida. Fiscalía también busca establecer mediante peritajes la autoría y demás características del manuscrito, mientras el contenido ya fue incorporado como elemento de interés dentro de la causa.
La investigación también pudo reconstruir qué ocurrió durante las horas posteriores al asesinato. Cerca de las 11:30 del domingo, Rivero se habría comunicado telefónicamente con una expareja, identificada como Ayelén, para advertirle que tenía intención de quitarse la vida.
La mujer alertó entonces a un amigo del imputado. El hombre se dirigió hasta el complejo donde vivía la pareja y, ante la falta de respuesta desde el interior, se contactó con el propietario del lugar para poder ingresar al departamento.
El ingreso quedó registrado en un video realizado por el propio amigo con su teléfono celular. En las imágenes, según lo presentado en la investigación, se observa el cuerpo de Camila en el interior de la vivienda, cubierto, mientras Rivero se encontraba sobre ella. En un primer momento, el testigo creyó que ambos habían muerto, pero posteriormente las autoridades constataron que Camila llevaba varias horas fallecida y que Rivero todavía estaba con vida.
Los investigadores establecieron además que, después del ataque, Rivero habría intentado quitarse la vida. Presentaba cortes superficiales en las muñecas y también habría utilizado un cable sujeto a una viga de madera con la intención de ahorcarse. Finalmente sobrevivió y, luego de recibir asistencia médica, quedó a disposición de la Justicia.
Con estos elementos, la Fiscalía avanza sobre una hipótesis que incluye la secuencia temporal del crimen, los resultados de la autopsia, las armas secuestradas, el registro audiovisual del ingreso al domicilio y el manuscrito hallado en la escena. Rivero permanece imputado por el homicidio de Camila, mientras continúan las medidas destinadas a completar la evidencia y determinar todas las circunstancias que rodearon el femicidio.




