María Zalazar, la joven que sufrió gravísimas lesiones en el violento choque ocurrido el miércoles sobre Ruta 270, frente al barrio Niquizanga, en Caucete, continúa internada en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Guillermo Rawson luego de superar una extensa cirugía realizada durante la madrugada.
De acuerdo con la información brindada por sus familiares, la intervención comenzó alrededor de la 1 de la mañana y se extendió hasta las 5, tiempo en el que el equipo médico llevó adelante una compleja reconstrucción de las zonas más afectadas por el impacto.
Uno de los procedimientos más importantes consistió en un injerto de piel, utilizando tejido de una de sus piernas para reparar otra de las áreas comprometidas por las heridas sufridas durante el accidente.
Además, se confirmó que la joven debió ser sometida a la amputación de un dedo de la mano izquierda y que presenta fracturas en el fémur, la tibia y el peroné, lesiones que demandarán un prolongado tratamiento y un proceso de rehabilitación.
Pese a la gravedad del cuadro, sus allegados señalaron que la operación fue exitosa y que María permanece estable y con una evolución favorable, aunque continúa bajo estricta observación médica debido a la complejidad de las lesiones.
El siniestro ocurrió durante la jornada del miércoles sobre Ruta 270, frente al barrio Niquizanga. Por causas que aún son investigadas por la Policía, un Fiat Cronos y una motocicleta de 110 cc colisionaron violentamente, dejando a la conductora del rodado menor con heridas de extrema gravedad. Tras el impacto, personal policial y equipos de emergencia acudieron rápidamente al lugar para asistir a la víctima, quien fue estabilizada y trasladada de urgencia al Hospital Rawson.






