Dirección: Kevin Williamson Reparto: Neve Campbell, Courteney Cox, Isabel May, Jasmin Savoy Brown, Mason Gooding, Matthew Lillard, Joel McHale
Cuando un nuevo asesino de Ghostface emerge en la tranquila ciudad, Pine Grove, donde Sidney Prescott ha construido una nueva vida, sus miedos más oscuros se hacen realidad cuando su hija, Tatum, se convierte en el próximo objetivo. Decidida a proteger a su familia, Sidney debe enfrentar los horrores de su pasado para poner fin al derramamiento de sangre de una vez por todas.
La película es consciente de sí misma, comenta el género mientras lo utiliza y vuelve a plantear el clásico juego de sospechas que siempre ha funcionado en la franquicia. Hay momentos donde recupera bastante bien la tensión, sobre todo en las escenas más cerradas y menos ruidosas. Cuando apuesta por el suspense puro, funciona. El problema es que no siempre mantiene ese equilibrio y, en algunos tramos, parece más pendiente del guiño que de la atmósfera. El reparto cumple y la dinámica entre personajes ayuda a sostener el interés, aunque el factor sorpresa ya no impacta como en las primeras entregas. Es difícil reinventar una fórmula tan reconocible sin repetirse un poco, y aquí se nota ese desgaste. Aun así, se agradece que la saga siga intentando actualizarse en lugar de limitarse a repetir lo mismo escena por escena. No es la más fresca ni la más redonda, pero tampoco es un simple trámite. En conjunto, Scream 7 es una entrega correcta dentro de la saga: entretenida, con algunos buenos momentos de tensión y consciente de su legado, aunque lejos del impacto que tuvo la original.