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TRAS 11 HORAS DETENIDO, LIBERARON AL PRÍNCIPE ANDRÉS

TRAS 11 HORAS DETENIDO, LIBERARON AL PRÍNCIPE ANDRÉS

La detención del Príncipe Andrés, duque de York e hijo de la reina Isabel II, volvió a sacudir a la monarquía británica y reavivó una controversia que parecía haber quedado atrás. Aunque desde hace años se encontraba apartado de la vida pública y sin funciones oficiales, su figura continúa siendo una de las más polémicas dentro de la familia real.

La medida judicial, confirmada por fuentes oficiales, se enmarca en investigaciones vinculadas a su relación pasada con el financista Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales y fallecido en 2019. Si bien Andrés negó reiteradamente cualquier conducta ilegal, el escándalo deterioró de manera irreversible su imagen pública y lo obligó a renunciar a sus responsabilidades institucionales en 2019.

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Tras 11 horas detenido y después de prestar declaración, el duque de York abandonó la comisaría de Aylsham, en Norfolk, y fue fotografiado en el asiento trasero de un vehículo, reportó la revista People.

En un comunicado, la Policía del Valle del Támesis confirmó la liberación de “un hombre de unos sesenta años de Norfolk”, sin mencionar su nombre. “El hombre detenido ha sido puesto en libertad bajo investigación”, señalaron. 

La caída del duque de York no fue repentina, sino progresiva. Su entrevista televisiva en 2019 —en la que intentó explicar su vínculo con Epstein— terminó agravando la crisis. La presión mediática y política fue tal que el Palacio de Buckingham anunció que dejaría de ejercer funciones oficiales y perdería sus patrocinios militares y organizaciones benéficas asociadas.

En 2022, Andrés alcanzó un acuerdo extrajudicial en una demanda civil presentada en Estados Unidos, lo que evitó un juicio público pero consolidó su aislamiento dentro de la familia real. Desde entonces, su presencia quedó reducida al ámbito estrictamente privado, bajo la sombra de una reputación dañada.

La nueva detención reabre interrogantes sobre el alcance de las investigaciones y el impacto institucional en la Casa de Windsor, encabezada hoy por el rey Carlos III.

Aunque el duque ya no cumple funciones oficiales, cualquier episodio judicial que involucre a un miembro de la realeza repercute directamente en la credibilidad de la monarquía. Analistas en Londres sostienen que el Palacio buscará marcar una clara distancia institucional y reafirmar que la justicia actúa sin privilegios.

El contexto no es menor: la monarquía atraviesa un período de redefinición tras la muerte de Isabel II y en medio de debates sobre su rol en el siglo XXI. La figura de Andrés, asociada a escándalos y privilegios, contrasta con el esfuerzo de la Casa Real por proyectar una imagen de austeridad y modernización.

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Para la Argentina, el nombre del príncipe Andrés tiene una resonancia particular ligada a la Guerra de las Malvinas. Durante el conflicto de 1982 entre la Argentina y el Reino Unido, el entonces joven oficial de la Marina Real británica participó como piloto de helicóptero en operaciones navales.

La detención del duque de York vuelve a colocar a la monarquía bajo presión. Aunque su papel institucional es hoy nulo, su condición de miembro de la familia real convierte cualquier movimiento judicial en un hecho político de alcance global.

Mientras las investigaciones avanzan, el Palacio de Buckingham enfrenta el desafío de proteger la estabilidad de la Corona en un momento en que la institución busca consolidar su legitimidad. La figura del príncipe Andrés, alguna vez presentada como héroe de guerra y hoy envuelta en controversias judiciales, simboliza como pocas la tensión entre tradición y escrutinio público que atraviesa a la realeza británica en el siglo XXI.

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En el llamado “caso Epstein” hubo varias víctimas que denunciaron abusos, pero la más conocida públicamente es Virginia Giuffre.

Giuffre denunció que cuando era menor de edad fue reclutada por la red de Jeffrey Epstein y que fue obligada a mantener relaciones con hombres poderosos, entre ellos el Príncipe Andrés.

En 2021 presentó una demanda civil en Nueva York contra el duque de York por abuso sexual. Andrés negó las acusaciones, pero en 2022 ambas partes llegaron a un acuerdo extrajudicial confidencial, que evitó el juicio. El príncipe no admitió culpabilidad, aunque el arreglo implicó un pago millonario y una declaración pública de pesar hacia las víctimas de Epstein.

¿Y después?

Tras el acuerdo, Giuffre se mantuvo relativamente alejada de la exposición mediática. Continuó viviendo en Australia con su familia y siguió vinculada a organizaciones que asisten a sobrevivientes de abuso sexual.

Giuffre murió en abril de 2025 en Australia. Las autoridades locales informaron que se trató de un suicidio y señalaron que no había indicios de intervención de terceros. Sin embargo, declaraciones previas de la denunciante, en las que aseguraba que no tenía tendencias suicidas y que cualquier muerte en esas circunstancias sería sospechosa, alimentaron dudas en la opinión pública y en parte de su entorno familiar.

El caso Epstein en general no terminó allí: