Tras 7 años, la histórica bodega escolar reactivó su actividad con alumnos y proyecta 2.000 litros de producción.
La Escuela de Fruticultura y Enología de San Juan retomó la producción de vino en su bodega histórica luego de siete años de inactividad, en un paso clave para recuperar prácticas formativas vinculadas a la matriz productiva provincial.
La reactivación permite que estudiantes de 7º año participen en todo el proceso: desde la cosecha y selección de la uva hasta la fermentación, control de calidad y embotellado, consolidando un modelo de aprendizaje basado en la práctica real.
En esta etapa inicial, se estima una producción de aproximadamente 2.000 litros de vino, elaborados con uvas provenientes de los parrales de la institución y aportes externos.
La ministra de Educación, Silvia Fuentes, destacó que la iniciativa responde a una decisión de gestión que prioriza la educación técnica: “Volver a producir en esta bodega es vincular la teoría con la práctica y generar oportunidades reales para los estudiantes”.
El proyecto se articula además con la primera cosecha del cultivo de vid implantado en 2023, resultado del trabajo sostenido de la comunidad educativa y del acompañamiento de organismos públicos y privados.
En una provincia donde la vitivinicultura es un eje económico, la reactivación adquiere un valor estratégico: forma recursos humanos con experiencia directa en procesos productivos y fortalece el vínculo entre educación y sector agroindustrial.
La recuperación de la bodega no solo reactiva una tradición ligada a Domingo Faustino Sarmiento, sino que proyecta un modelo educativo orientado al empleo y al desarrollo local, con potencial para expandirse en futuras producciones y actividades formativas.





