EL PETRÓLEO SUPERA LOS US$100 POR LA GUERRA

EL PETRÓLEO SUPERA LOS US$100 POR LA GUERRA

El conflicto con Irán dispara el crudo a su nivel más alto desde 2022, golpea a los mercados asiáticos y complica el escenario económico de Donald Trump en pleno año electoral.

El precio internacional del petróleo volvió a superar los 100 dólares por barril por primera vez desde 2022, impulsado por la guerra con Irán y las crecientes dudas sobre el suministro global de energía. La suba impactó de inmediato en los mercados financieros: las bolsas asiáticas cerraron con fuertes caídas generalizadas ante el temor a un shock energético prolongado.

El Brent, referencia global, cotizó el domingo en US$101,81 y durante la madrugada del lunes llegó a tocar US$114,13, aunque luego retrocedió a la zona de US$103. Antes del inicio del conflicto se ubicaba apenas por encima de US$82.

En paralelo, el WTI estadounidense rondaba los US$100, tras haber superado las US$112 horas antes, frente a los US$77 previos a la escalada militar.

El salto del crudo ya tiene impacto directo en el consumo. En Estados Unidos, el precio de los combustibles subió más de 30% desde el inicio de los ataques, con un promedio de US$3,45 por galón, según datos citados por el sitio Axios.

El movimiento refleja el temor a un colapso del comercio energético en el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores petroleros del mundo y bajo influencia iraní. Según Goldman Sachs, el flujo de crudo por esa ruta cayó más de lo previsto: solo el 10% de los cargamentos habituales está atravesando el estrecho, cuando inicialmente se estimaba un nivel cercano al 15%.

Si la interrupción persiste, el banco de inversión proyecta un escenario aún más extremo: el barril podría alcanzar los US$150 antes de fin de mes.

El salto del petróleo representa además un problema político para Donald Trump, quien había intentado minimizar el impacto del conflicto en los precios energéticos. El presidente calificó la suba del combustible como “un pequeño fallo” y sostuvo que esperaba el movimiento del mercado.

En la misma entrevista, buscó resaltar los avances militares y aseguró que las fuerzas estadounidenses “hundieron 44 barcos, toda la flota iraní”, un dato que no fue confirmado por Teherán.

El impacto del shock energético ya se trasladó a las bolsas asiáticas. La reacción fue inmediata:

  • En Vietnam, el índice VN cayó 6,51%.
  • En Filipinas, el PSEi se desplomó 4,97%.
  • El JCI de Indonesia perdió 3,27%.
  • El KLCI de Malasia retrocedió 2,55%.
  • En Singapur, el STI bajó 1,89%.

En Japón, el Nikkei llegó a hundirse cerca de 7% durante la jornada, mientras el índice Topix cayó 5,6%.

La magnitud del shock recuerda a otras crisis energéticas globales. El petróleo alcanzó US$120 en 2022 tras la invasión rusa a Ucrania y llegó a US$145 durante la crisis financiera de 2008, niveles que provocaron fuertes efectos inflacionarios en la economía mundial.

Si el bloqueo en Ormuz continúa y el conflicto se prolonga —como ya anticipó Israel— el encarecimiento de la energía podría convertirse en el principal canal de transmisión de la guerra hacia la economía global, con presiones inflacionarias, volatilidad financiera y un nuevo foco de incertidumbre para los mercados.

Fuente: Clarín