El oficialismo analiza ese esquema para la reforma electoral, pero enfrenta resistencias internas y un fuerte rechazo social
La reforma electoral en San Juan avanza en la agenda política provincial, pero empieza a mostrar tensiones internas en el oficialismo. Según fuentes parlamentarias, dentro del Gobierno no se descarta avanzar con un sistema de listas colectoras, una alternativa que genera resistencias tanto dentro de la propia coalición gobernante como en amplios sectores de la sociedad.
El debate legislativo no será inmediato. El vicegobernador y presidente nato de la Cámara de Diputados, Fabián Martín, confirmó que el tratamiento se dará durante el primer semestre del año, en el marco de las sesiones ordinarias, con el objetivo declarado de construir una ley electoral más moderna y transparente, que revise el sistema Sipad vigente desde la gestión anterior.
Actualmente, la Legislatura analiza tres proyectos de reforma electoral: uno impulsado por el Poder Ejecutivo, otro del bloque Justicialista y un tercero del Bloquismo. Si bien existen coincidencias en algunos aspectos generales, las diferencias son profundas en puntos centrales del diseño electoral, especialmente en lo referido a la mecánica de competencia interna y la conformación de listas.
En ese contexto aparece con fuerza la posibilidad de listas colectoras, un esquema que, según reconocen voces oficiales, facilitaría el armado electoral y permitiría contener a aliados políticos, como el Partido Bloquista, evitando dejarlos fuera de la competencia. Para un sector del oficialismo, este mecanismo es visto como una herramienta pragmática para ordenar la interna y ampliar el frente electoral.
Sin embargo, esa misma alternativa es la que mayor costo político podría acarrear. Dentro del propio Gobierno hay dirigentes que advierten que avanzar con listas colectoras sería reproducir un sistema similar a la ley de lemas, fuertemente criticado por la ciudadanía sanjuanina en experiencias anteriores. “La gente no quiere volver a ese esquema”, admiten en privado legisladores oficialistas que reclaman un cambio más profundo y claro en las reglas de juego.
La discusión expone una división interna: por un lado, quienes sostienen que no modificar de fondo el sistema y habilitar colectoras implicará pagar un alto costo político, al ir a contramano del reclamo social por mayor transparencia; por otro, quienes priorizan la viabilidad electoral y consideran que ese esquema es necesario para sostener la unidad del frente gobernante.
Otro de los ejes sensibles del debate es la resolución de las internas partidarias. Entre las alternativas en estudio figura que cada partido o frente defina su propio mecanismo, ya sea con internas abiertas, cerradas u otros sistemas, sin involucrar de manera obligatoria a toda la ciudadanía, como ocurre con las PASO. En ese esquema, los costos quedarían a cargo de las fuerzas políticas.
También se discute la paridad de género en la fórmula gubernamental, una propuesta incluida en uno de los proyectos y que genera posiciones encontradas entre los bloques. Desde la conducción de la Cámara remarcan que no hay definiciones cerradas y que todas las opciones siguen en análisis.
El gobernador Marcelo Orrego ya había planteado la necesidad de una reforma que trascienda coyunturas. “No queremos una ley hecha a la medida del gobierno de turno, sino una ley pensada para el futuro”, afirmó al dar inicio al debate. Sin embargo, el avance de alternativas como las listas colectoras vuelve a poner en discusión hasta dónde llegará el cambio real del sistema electoral.
Mientras los bloques comienzan a fijar postura y el debate se intensifica, la reforma avanza sin apuros, pero cargada de tensiones, en un escenario donde el oficialismo deberá decidir si prioriza la ingeniería política o el mensaje que espera la sociedad sanjuanina.





