
Escribe Luis Eduardo Meglioli, autor de “Vida de Reyes”, Emporio Ed. Córdoba
Los conflictos protagonizados por el príncipe Andrés, tercero de los cuatro hijos de la fallecida reina Isabel II de Inglaterra, y su preferido, venían afectando seriamente el reinado de Carlos III hasta que en octubre del pasado año el monarca inició el trámite formal para retirarle sus títulos y hasta fue expulsado de la residencia en Windsor, cerca del Palacio de Buckingham, residencia oficial del rey. Esto ocurrió como consecuencia de las acusaciones de abuso sexual de una de las victimas del magnate financiero Jeffrey Epstein con quien se reunía Andrés de Inglaterra, y de presunta filtración de información confidencial del Estado ingles al citado empresario. Ahora, el pasado jueves 19 de febrero, cumpleaños del procesado, el procedimiento judicial llegó al momento de ordenar su detención, siendo arrestado para indagación y liberado once horas después.
Cuando la BBC de Londres dio a conocer el arresto de Andrés Mountbatten-Windsor, se habló solo de “mala conducta en un cargo público”, y se informó además que el procedimiento policial fue cumplido por la Policía de Thames Valley. Por otra parte, además de quitarle los títulos de príncipe y duque, también se le retiraron todas las condecoraciones recibidas para establecer, dice el Rey, “un claro distanciamiento institucional respecto a los escándalos que envuelven a su hermano sospecha de mala conducta en cargo público”.
No obstante, Andrés había presentado su renuncia a todos sus títulos previamente, el de duque de York, en primer lugar, y varios años antes anunció que abandonaba sus actividades públicas por las acusaciones contra él que ya se venían conociendo. Pero las drásticas decisiones del Rey se tomaron inmediatamente despues de hacerse público el proceso judicial contra Jeffrey Epstein, “delincuente sexual convicto”, según la policía, y los vínculos de Andrés de Inglaterra con él. Epstein, fallecido en prisión el 10 de agosto de 2019, fue considerado por la Justicia norteamericana como “agresor sexual infantil, traficante de decenas de niñas y de estadounidenses a principios de los años 2000, además de violador en serie”. Junto al ya ex príncipe Andrés, entre otros famosos que figuran como amigos de Epstein y participantes de sus acciones, están el ex presidente de EEUU, Bill Clinton y el actual mandatario de ese país, Donald Trump.
El comunicado oficial de Buckingham indicó que las medidas tomadas por Carlos eran necesarias a pesar de que Andrés “continúa negando las acusaciones en su contra». Se aclaró tambien en el mismo documento que «Sus Majestades desean dejar claro que sus pensamientos y simpatías han estado y seguirán estando con las víctimas y supervivientes de cualquier forma de abuso» cometido por los acusados. Además, se reconoció que las continuas acusaciones que seguían produciéndose contra Andrés, “distraen el trabajo del rey y de la familia real”
Pero, como decíamos, no todo fue tráfico de personas o abusos sexuales, tambien se conoce que Andrés, siendo duque de York, cumplió funciones de enviado comercial del Reino Unido entre 2001 y 2011, con viajes alrededor del mundo, tomando contacto con responsables gubernamentales y empresariales a nivel internacional. Y desde algunas de las capitales visitadas se sospecha que el hermano del rey Carlos enviaba informes a Epstein sobre “oportunidades de inversión en oro y uranio en Afganistán”, y tambien sobre sus visitas a Vietnam, Singapur, y China, según archivos encontrados en las oficinas del financiero fallecido y publicados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos. Asimismo, hay que recordar que Andrés estuvo casado desde 1986 con Sarah Ferguson hasta su separación en 1992, y tienen dos hijas, Eugenia y Beatriz. Por lo que se ha comunicado tambien, Sarah conserva el título de duquesa de York.
Los escándalos protagonizados por el tercer hijo de la reina Isabel II de Inglaterra, y hermano menor del actual monarca Carlos III, han revolucionado en voz baja las restantes nueve monarquías parlamentarias europeas. Más aun cuando se trata del primer miembro de la realeza británica de alto rango que es arrestado en casi 400 años.





