El Senado de la Nación ratificó el acuerdo de asociación entre el Mercosur y la Unión Europea, tras más de 25 años de negociaciones entre ambos bloques. La aprobación parlamentaria, con 69 votos a favor y apenas tres en contra, representa un paso fundamental en la estrategia de apertura comercial impulsada por el Gobierno nacional.
El tratado, que fue firmado el 17 de enero pasado en Asunción, busca consolidar un espacio económico que reúna a más de 700 millones de personas y alrededor de una cuarta parte del PIB global. Su ratificación en Argentina se da en un contexto global de tensiones sobre cadenas de valor y mercados internacionales, donde la competitividad y la recuperación económica son prioridades para los gobiernos sudamericanos.
La sesión en la Cámara alta estuvo atravesada por un ritmo acelerado: tras ratificar el pliego de Fernando Iglesias como embajador en Bélgica, los legisladores debatieron el acuerdo comercial y luego avanzaron con iniciativas de reforma interna. El Gobierno, que aspiraba a ser el primer país del Mercosur en dar curso definitivo al pacto, terminó segundo después de que Uruguay lo aprobara horas antes.
Desde el oficialismo se celebró la victoria como una política de Estado que “abre mercados y proyecta crecimiento exportador”, mientras sectores del peronismo destacaron la necesidad de medidas complementarias para potenciar el impacto en el desarrollo productivo interno.
La ratificación, ahora formalizada, habilita al Ejecutivo a avanzar en los pasos formales de reglamentación y publicación en el Boletín Oficial para su aplicación provisional, aunque el tratado aún requiere el visto bueno del Parlamento Europeo para su entrada en vigor plena.





