La Casa Rosada suspendió todas las acreditaciones por “seguridad”, en una medida inédita que genera fuerte rechazo.
El gobierno de Javier Milei prohibió el ingreso a la Casa Rosada de todos los periodistas acreditados, en una decisión sin precedentes en la etapa democrática que encendió alertas por su impacto en la libertad de prensa.
La medida fue adoptada con carácter “preventivo por espionaje ilegal”, según fuentes oficiales, tras una denuncia de Casa Militar contra un programa de televisión. Como consecuencia, se dejó sin efecto la prórroga de las acreditaciones vigentes, impidiendo el acceso a la sede del Poder Ejecutivo.
Desde el Ejecutivo aclararon que “no hay un plazo estimado” para revertir la decisión, lo que profundiza la incertidumbre sobre el funcionamiento de la cobertura periodística en Balcarce 50. La restricción se implementó en simultáneo con actividades oficiales de alto nivel, como reuniones con empresarios internacionales.
La reacción del sector fue inmediata. Entidades como ADEPA y FOPEA calificaron la decisión como de “máxima gravedad institucional”, al considerar que afecta el derecho a la información y la transparencia en los actos de gobierno.
El episodio se inscribe en una escalada de tensión entre el Gobierno y la prensa, marcada por críticas públicas del Presidente y restricciones previas al acceso de periodistas. Analistas advierten que la medida no tiene antecedentes en más de 40 años de democracia.
Mientras continúa la investigación judicial que motivó la decisión, el conflicto abre un nuevo frente político e institucional. La eventual reversión de la medida será clave para restablecer las condiciones de cobertura y evitar un deterioro mayor en la relación entre el Gobierno y los medios.
Fuente: Clarín






