Reparto: Robert De Niro, Cathy Moriarty, Joe Pesci, Frank Vincent
Jake la Motta es un joven boxeador que se entrena duramente con la ayuda de su hermano y mánager Joey. Su sueño es convertirse en el campeón de los pesos medios. Pero Jake es un paranoico muy violento que descarga su agresividad tanto dentro como fuera del ring. Incluso su hermano es víctima de su enfermizo carácter. Cuando, por fin, alcanza el éxito, su vida se convierte en una pesadilla. Por un lado, su matrimonio marcha cada vez peor debido a sus contantes salidas nocturnas con otras mujeres; por otro, la mafia lo presiona para que amañe combates.
Debe tratarse de la biografía menos indulgente de toda la historia de Hollywood. Mucho más si tenemos en cuenta que el homenajeado no sólo vivía al momento de filmarse (murió en 2017) sino que figura en los créditos como consultor de la película, colaboró activamente en el entrenamiento de De Niro para transmitirle su estilo boxístico, estuvo en el set y hasta en algún momento se ofreció para el papel protagónico, para actuar de él mismo. Biopic cruel, descarnada, que no edulcora jamás al personaje principal. La Motta no sale bien parado. Pero, a pesar de algún resquemor apenas se estrenó, nunca se lo vio muy incómodo con la película. Volvió a las primeras planas, la gente lo reconocía y las ofertas de trabajo se acumulaban en su teléfono. Hay otro factor importante: él sabía que la historia real fue todavía peor, que muchos de los aspectos más desagradables fueron dejados de lado. Un ejemplo: la escena del inicio en la que discute con su primera mujer por una nimiedad -el punto de cocción de un bife- finaliza con la mesa volando, gritos, insultos y portazos, era mucho peor en el guión original (y en la realidad): ella estaba embarazada y terminaba rodando por la escalera.
SE LA PUEDE VER EN LAS PLATAFORMAS NETFLIX, PRIME VIDEO Y MUBI