Reparto: Anthony Quinn Silvana Mangano Katy Jurado Arthur Kennedy Harry Andrews Ernest Borgnine Vittorio Gassman Jack Palance
Poco antes de la crucifixión de Jesús de Nazaret, el procurador romano de Judea. Poncio Pilato ofrece a la multitud perdonar y liberar a uno de dos condenados: a Jesús o a Barrabás, un peligroso criminal. La multitud elige a Barrabás, que es puesto en libertad y regresa con sus amigos, quienes lo reciben con alegría al enterarse de que se le ha perdonado la vida. Barrabás nota que su esposa, Raquel, no está con ellos y sus amigos le dicen que durante su ausencia, los ha abandonado para seguir las enseñanzas de Jesús. Sin embargo, al enterarse de la liberación de Barrabás, Raquel regresa con el grupo, pero su actitud ha cambiado.
Durante la crucifixión el cielo se oscurece; impresionado, Barrabás acude al lugar y ve la muerte de Jesús. Luego sigue a la comitiva que lleva el cuerpo a su sepulcro y ve cómo es sellado. Tres días más tarde regresa a la tumba, la encuentra abierta y el cuerpo de Jesús ha desaparecido. Raquel le explica que Jesús ha ascendido al Cielo, pero Barrabás asegura que se trata de una ilusión o que sus seguidores se han llevado el cuerpo. Para confirmar sus sospechas, se dirige hasta donde están los apóstoles y, convencido de que se trata de un engaño, los encara y exige que revelen qué han hecho con el cuerpo. Pedro le responde que no saben dónde está, pero creen que ha ascendido al Cielo. Los presentes se refieren también a Barrabás como alguien a quien Dios ha concedido la vida a cambio de la de su hijo, cosa que lo confunde; aún receloso, Barrabás decide no profundizar en el asunto y se marcha.
La representación de la crucifixión se filmó el 15 de febrero de 1961, aprovechando un eclipse total de sol; Laurentiis insistió en grabar las escenas de la crucifixión durante un eclipse de Sol real, sin efectos especiales, con este objetivo la producción se trasladó al pueblo de Roccastrada en Italia. Esto significó un enorme reto para Aldo Tonti, el director de fotografía, no solo porque significaría que solo tenían una oportunidad que duraría dos minutos con cuarenta y cinco segundos para realizar la escena, sino también porque no tenía experiencia en grabar este tipo de eventos. Finalmente usó una cámara con un lente telescópico para filmar el eclipse en sí, otra cámara para un acercamiento a la cruz de Jesús y una tercera cámara para una panorámica de las tres cruces con el eclipse como fondo.